4 de agosto 2009 - 00:00

Sueña Boudou con volver a los mercados

Amado Boudou aprovechó ayer la cancelación de u$s 2.251 millones de Boden para redoblar la apuesta. Aseguró que la Argentina «antes de fin de año volverá a tomar fondos de los mercados internacionales de crédito». Ante una consulta, explicó que no tiene previsto volver al FMI, aunque tampoco lo descartó del todo: «Ya sabemos los efectos que generó la política de ajuste del Fondo en los 90. Mientras siga en la misma tesitura, no tiene sentido volver».

El Ministerio de Economía no tiene hoy por hoy propuestas para que el Gobierno efectúe emisiones de bonos en el mercado voluntario, pero se sigue negociando para llevar adelante el canje con los «holdouts», es decir, aquellos que no entraron en la reestructuración de 2005.

Con gran cantidad de juicios ya perdidos ante el juez neoyorquino Thomas Griesa, cualquier emisión de deuda que se realice con una legislación distinta de la argentina corre el riesgo de ser interceptada por los inversores litigantes.

Un arreglo con los inversores que mantienen bonos en default es, indudablemente, una de las condiciones para volver a emitir en el exterior. De lo contrario, la única alternativa seguirá siendo la emisión de títulos de corto plazo exclusivamente en el mercado local.

El entusiasmo de Economía tiene que ver con la baja del riesgo-país, que en los últimos cuatro meses se redujo a la mitad. Pasó de más de 1.800 puntos básicos en el peor momento de marzo (cuando se anunció el adelantamiento electoral) a 905 puntos básicos ayer, tras una disminución de casi un 6%.

Sin embargo, el camino para volver a endeudarse a una tasa razonable todavía enfrenta muchos obstáculos. Por lo pronto, la tasa que debería pagar la Argentina es exageradamente alta. Según un informe de la consultora Maxinver, el Boden 2015, un bono en dólares de importante volumen, rinde un 21%. Es siete veces más de lo que paga Estados Unidos por un título de similar duración (2,9% anual). Pero en comparación con otros países latinoamericanos, los bonos argentinos aún tienen una brecha para achicar. Por ejemplo, Uruguay paga un 6,2% anual, los bonos peruanos al 2015 rinden un 5,4%, los de Brasil, apenas un 4%. Incluso los bonos venezolanos y ecuatorianos presentan rendimientos más bajos que los títulos argentinos: un 16,2% y un 15% respectivamente.

Claro que si continuara la racha alcista de los títulos públicos en los próximos meses, la posibilidad de volver a emitir deuda (al menos en el mercado local) aumenta en forma significativa. «Con las medidas que pensamos tomar, creemos que será factible recuperar el acceso a los mercados», explicó no sin poco voluntarismo el ministro de Economía.

Hasta ahora, la única medida concreta es avanzar con un canje de la deuda en pesos que ajusta por CER, lo cual va a realizarse en varias etapas. Un acuerdo con los «holdouts» e incluso con el Club de París sin pasar por el FMI luce hoy cuanto menos complicado, aunque no imposible. Un acuerdo crediticio con el organismo o simplemente acordar una revisión de las cuentas aplicando el denominado Artículo IV (el viernes se conoció el informe del Fondo sobre la economía norteamericana) sería suficiente. El escollo por superar continúa siendo la falta de transparencia estadística.

Dejá tu comentario