29 de abril 2014 - 14:01

Supermayo: premundial, los PJ pulsean por la calle y la agenda

• Actos, marchas, congresos, giras y plenarios amontonados antes de la parálisis mundialista

Cristina de Kirchner, Carlos Mugica, Hugo Moyano y Eva Perón.
Cristina de Kirchner, Carlos Mugica, Hugo Moyano y Eva Perón.
Dos episodios de memorabilia peronista -uno del primer PJ; otro del setentista-, la ocupación de Plaza de Mayo por tumultos ultra-K y anti-K, raids de candidatos y hasta una juntada contra la mano dura. De todo color y pelaje, apurados por el inicio del Mundial, un incesante desfile de shows se concentrará en mayo, el mes patrio, y lo convertirá en un supermayo político.

Antes de entrar en sintonía futbolística los peronismos se trenzarán en una pulseada por el control de la calle y el manejo de la agenda. Cristina de Kirchner, tras una larga abstinencia de actos masivos, hablará ante sus fans en Plaza de Mayo, sitio que unos días antes, con tono negativo, promete reventar de laderos Hugo Moyano junto con su aliado, el locuaz Luis Barrionuevo.

Corridos por la apertura del 12 de junio, el Gobierno, el PJ oficial, la oposición peronista, candidatos variopintos y el colectivo K apuraron shows y actividades. Veamos lo más relevante:

A modo de reacción por la embestida massista contra la reforma del Código Penal, el 8 de mayo el colectivo Contra la Violencia Institucional arma el Encuentro por una Seguridad Democrática y Federal, que reunirá a organizaciones, sindicatos, partidos y referentes -con un espectro más amplio que el K- con Julián Domínguez, Amado Boudou, Andrés Larroque, la procuradora Alejandra Gils Carbó, Fernando Navarro y, entre otros, el diputado Leo Grosso. La jugada reaviva la discusión por el Código Penal que no saldó matices del oficialismo.

El 9 de mayo, el peronismo se abocará a la demorada normalización del Consejo Nacional del PJ, un asunto que está pendiente desde mediados de 2012. Ese día, en Parque Norte, los K más agregados y socios quizá eventuales elegirán a su nueva cúpula que tendrá al frente al jujeño Eduardo Fellner. Un giro peronizador, que Cristina de Kirchner avaló, y que visibiliza una disputa dentro de la galaxia oficial.

El 10, tras el baño de peronismo clásico, la Presidente le pondrá el cuerpo a un acto que vindicará al cura villero Carlos Mugica, asesinado en los 70 y de relación ambigua con Montoneros. Cristina estará al frente de un homenaje al que movilizarán grupos K.

El 14, luego de un paro que consideraron exitoso, los sindicalistas Moyano y Barrionuevo planean marchas a Plaza de Mayo, aunque esta vez lo harán más con agenda política que sindical, entre otras cuestiones vinculadas a la inseguridad. La CTA de Pablo Micheli no participa, por ahora, de esa jornada y habló de su propia movilización el 8 de mayo. Quizá confluyan.

El 17, pero en Los Toldos, el peronismo bonaerense se reunirá para el tardío recordatorio de Eva Perón. Lo arma el PJ que conduce Fernando Espinoza y pretenden que se convierta en una especie de plenario ad hoc.

El 25, en Plaza de Mayo, al cumplirse 11 años de la asunción de Néstor Kirchner -además de la fecha patria- el oficialismo planea un megaencuentro con actividades, recitales, fuegos artificiales y el cierre de la Presidente como oradora, postal que no se ve hace tiempo.

En paralelo, a lo largo del mes, Daniel Scioli, Sergio Urribarri, Florencio Randazzo y Sergio Massa, entre otros candidatos, tienen previstos safaris por el país en su campaña de instalación o consolidación. Scioli tiene varias visitas en provincias del interior mientras Urribarri agendó una gira intensa en la provincia de Buenos Aires. El bonaerense anda eufórico estos días con un sondeo de la consultora Aresco que lo ubica por encima de Massa y Macri, y que confirma que el crecimiento del porteño hace perder juego al tigrense. La encuesta revela, también, que la emergencia de seguridad le permitió a Scioli recuperar imagen y centralidad, con lo que pudo superar a Massa.

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