19 de agosto 2016 - 22:11

Surge un hueco fiscal de $80.000 M: blanqueo y Wall St., salvadores

• SE VIENEN DEMANDAS DE "ME TOO".
• VISITA CLAVE DEL FMI EN DOS SEMANAS.
Desde inicios de Fundación Pensar no se contemplaba derrota judicial. La lección de seguridad jurídica, en el pronunciamiento del juez Rosatti.

Alfonso Prat Gay
Alfonso Prat Gay
 Cuando Juan José Aranguren comandaba en 2015 las reuniones de los equipos técnicos de Mauricio Macri, ya aseguraba que no era necesario realizar audiencias públicas para subir las tarifas. Junto a Andrés Chambouleyron, hoy subsecretario de Coordinación de Política Tarifaria, delinearon los pasos a adoptar en los encuentros que se efectuaban en la Fundación Pensar sobre la avenida Belgrano o directamente en las oficinas de Francisco Cabrera en Avenida de Mayo al 500. Lo que no comprendían los economistas presentes, y menos lo comprenden ahora, por qué siendo una cuestión no vinculante, y de fácil concreción, el ministro Aranguren eludió ese camino riesgoso. La decisión de los 4 integrantes del máximo tribunal ayer deja un hueco financiero de $20.000 millones pero que se puede ampliar a los $80.000 si los "me too" (como sucediera con el juez Griesa y el fallo para fondos buitre, en este caso la industria y otros) logran el mismo fallo, algo que es lógico esperar.

¿Qué tan grave es en lo económico la decisión de la Corte? Será la emisión de más deuda para financiar ese hueco financiero. Los papeles argentinos ayer tuvieron leves caídas en Wall Street ayudados porque los países emergentes siguen de moda. El blanqueo impositivo es lo que puede dar más tiempo al Gobierno para cubrir los gaffes energéticos y el problema principal hoy de la gestión Macri que es el rojo fiscal. Bien medido, sin los artilugios de incluir ganancias y rentas de ANSES y BCRA como ingresos, el déficit total es de 8% del PBI. ¿Hasta cuándo los mercados van a convalidar ese número y, más importante, financiar al Gobierno? Un dato interesante será la visita de la misión del FMI en dos semanas al país para cumplir con el "artículo 4°" por el cual se efectúa una radiografía de la economía argentina. Más allá del giro dado por la administración Macri y las comparaciones, nunca odiosas, con el kirchnerismo, habrá una mención especial al alto rojo fiscal y al gradualismo decidido por Alfonso Prat Gay. Esperar del FMI un aval total a la política económicas es comparable a las expectativas de funcionarios sobre que la Cámara de Apelaciones y la Corte iban a revertir sentencias de primera instancia. Lo único alentador que se podrá ver en materia económica del fallo de ayer es que provocará un descenso de un punto en la inflación minorista que ya venía cayendo. Una ilusión hasta que vuelvan a aumentar tarifas. Sobre esta cuestión un debate que crece entre economistas: ¿la inflación baja por la recesión de la economía o bien por la política monetaria del BCRA? Los que se inclinan por la primera alternativa, aseguran que las letras que emite el BCRA son de corto plazo, y más allá del efecto bola de nieve, se las puede asimilar a "dinero" y, por lo tanto, la esterilización bajo ese mecanismo sería ficticia en términos de impacto en precios.

Otro capítulo merecen las declaraciones de funcionarios. Aranguren había dicho que "sería grave un fallo en contra de la Corte". Alfonso Prat Gay y Gustavo Lopetegui hablaron de "parálisis de obra pública" por un hueco de $80.000 millones. ¿Y ahora? ¿Cómo se hace para revertir esa sensación de catástrofe que se utilizó ingenuamente para presionar a los jueces? Hubiera sido más lógico en materia de manejo de expectativas económicas -y de respeto al Poder Judicial- que los funcionarios hubieran dicho simplemente que "si la Corte falla en contra, se adoptarán las medidas para cumplir aumentos de tarifas de acuerdo a los planteos judiciales". Cero ruido.

Hasta una lección de seguridad jurídica dio al Gobierno el juez Horacio Rosatti en su fallo de ayer. "Esta Corte no puede discutir la decisión política de convertir a un mercado libre en un mercado regulado, o viceversa, pero lo que sí debe es considerar la razonabilidad y consecuencias jurídicas de esa decisión... la seguridad jurídica -requisito imprescindible para propiciar la afluencia de inversiones en materia energética- se ve necesariamente socavada tanto si se modifican injustificadamente las normas jurídicas que regulan la materia, cuanto si se alteran los presupuestos fácticos que han motivado la adopción de tales reglas". Igual el blanqueo y el viento de cola en mercados emergentes pueden hacer que el sacudón jurídico de ayer se convierta en una anécdota. Dependerá también de cómo reacciona el Gobierno.

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