16 de diciembre 2011 - 00:00

SUSURROS.

SUSURROS.
La embajadora de EE.UU., Vilma Socorro Martínez, se dirige en voz baja hacia Mauricio Macri, ayer en un alto del brindis de fin de año que el Gobierno porteño ofreció al cuerpo diplomático en el Palacio municipal. Hubo corrillos sobre las nuevas designaciones que concretó Héctor Timerman. Macri, conciliador, propuso que «Buenos Aires siga profundizando su inserción en el mundo con uno de los ejes que más nos vincula, el cultural, porque nos permite conocernos mejor».