25 de agosto 2015 - 00:00

Tabaré ilegalizó paro docente y estalló polémica

Montevideo - El Gobierno de Tabaré Vázquez decretó ayer por primera vez en más de 30 años la esencialidad de la educación pública para forzar el fin inmediato de una huelga de docentes, que en todo el país reclaman mayor presupuesto para el sector. La medida fue repudiada por el sindicato uruguayo, que al cierre de esta edición anunció que denunciará a las autoridades ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por considerar que atenta contra el derecho a la protesta.

La decisión fue anunciada en conferencia de prensa por la ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz, y luego de una reunión del Consejo de Ministros con Vázquez. "Es con mucho dolor que tomamos una medida que es muy difícil para el colectivo de los docentes uruguayos", explicó la funcionaria y lamentó que las asambleas sindicales hayan rechazado el fin de semana la propuesta salarial del Gobierno. Además, Muñoz indicó que la intención del Gobierno es mantener el diálogo con los sindicatos y generar un espacio de reflexión para analizar la situación.

La declaración de esencialidad es una potestad del Gobierno para evitar que determinados servicios básicos para la población se vean interrumpidos por cualquier razón, generalmente por huelgas. Y en este caso en particular, la última vez que había sido utilizado se remonta a la años de la dictadura (1973-1985).

Los sindicatos docentes de Uruguay iniciaron ayer una huelga en reclamo de mejores salarios, mayor presupuesto y mejores condiciones de trabajo, en lo que representa una medida que hubiese paralizado la enseñanza pública durante toda la semana. La huelga enfrenta los planes del Gobierno de Vázquez, que propuso un presupuesto que, según fuentes gubernamentales, se ajusta a la realidad económica y financiera del país, amenazada por presiones inflacionarias y la situación de recesión internacional.

El dirigente sindical Julio Moreira declaró ayer a medios locales que "no hay ningún factor que ponga en riesgo la vida de los estudiantes como para decretar la esencialidad".

Maestros de educación primaria y profesores de la secundaria salieron inmediatamente a las calles de Montevideo y se concentraron primero frente a oficinas del Consejo Directivo Central de la educación (Codicen) y luego en oficinas del Ministerio de Trabajo.

"El Gobierno apela a la represión y la prepotencia como en las peores épocas de la historia reciente", declaró Luis Martínez, dirigente de los profesores y aseguró que no se van a amedrentar y seguirán adelante con sus protestas.

La decisión del Gobierno de Vázquez desató la inmediata reacción de los sindicatos y críticas hasta de las propias filas del gobernante Frente Amplio (FA), integrado mayoritariamente por fuerzas de izquierda.

El diputado Gonzalo Civila, del Partido Socialista (PSU), escribió en su cuenta de Twitter: "Más allá de valoraciones sobre las medidas gremiales, decretar en este momento la esencialidad sobre la educación me parece un profundo error". Civila agregó que "defender al Gobierno es defender la gobernabilidad y la unidad del bloque social que lo sostiene", en referencia a que los trabajadores han sido una de las bases sociales que llevaron a la izquierda al Gobierno, desde hace diez años.

Agencias DPA, ANSA y Reuters


y Ámbito Financiero

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