12 de marzo 2014 - 00:00

Té para tres

Irlanda, Francia e Inglaterra se disputarán el cetro del mejor de Europa en la última fecha. El Trébol visitará a los galos y La Rosa irá al Olímpico de Roma

Aun paso del título. Irlanda sabe que ganando en Francia será campeón.  El otro gran candidato. Inglaterra, que venció a Gales, visitará a Italia. Con menos chances. Francia debe vencer a Irlanda y luego esperar.
Aun paso del título. Irlanda sabe que ganando en Francia será campeón. El otro gran candidato. Inglaterra, que venció a Gales, visitará a Italia. Con menos chances. Francia debe vencer a Irlanda y luego esperar.
Y llegó hasta donde pudo. Se veía venir a un Gales remendado, remando contra la corriente, avanzando casi de rodillas. En Twickenham lo esperó una Inglaterra sedienta de revancha, después de haber perdido los últimos dos duelos ante los Dragones. Y lo venció nomás. De esta forma, La Rosa irá este sábado al Olímpico de Roma a buscar la gloria. Pero no tan sólo deberá ganar, sino que también deberá hacerlo por una buena amplitud de puntos, ya que en caso de empate en el primer puesto se definirá por diferencia de los mismos. En ese sentido los ingleses tienen +32 contra un casi inalcanzable +81 de Irlanda pero por encima de un escueto +2 de Francia. Preci-bolsamente, galos e irlandeses se enfrentarán en París. Es decir que si La Rosa gana su partido y los franceses consiguen un triunfo ante Irlanda el título quedará en poder del conjunto de Stuart Lancaster, un logro que le es esquivo desde 2011. Argumentos le sobran. La Triple corona conseguida este año habla por sí solo del nivel del conjunto inglés.

Pero en París estarán las otras miradas. Allí Francia buscará la hazaña, esperando una mano de los italianos. Es el que menos chances tiene de los tres, pero en este campeonato fue la Francia de los milagros. En la primera fecha despachó a Ingla-terra en la jugada final. Y el sábado pasado repitió la fórmula contra Escocia. Enfrente, El Trébol sabe que depende de sí mismo. Con una victoria en París casi sentenciará la historia a su favor. Viene en levantada. De alguna manera reivindicó su historia tras un magro torneo en 2013 y confirmó lo bueno que venía demostrando desde la llegada de Joe Smith. El entrenador neozelandés le cambió la cabeza a su equipo, que para este duelo contará con la motivación especial de que será el último partido con la Verde de Brian O'Driscoll. La leyenda viviente del rugby irlandés sueña con un retiro levantando el trofeo. Como una foto más para la historia rica de la ovalada. Esas que el rugby suele regalar.

Por su parte, con el sabor del deber cumplido, Gales se despedirá ante su público recibiendo a Escocia.