Los agentes de inteligencia que están sobre la pista del joven, cuyo último paradero conocido fue Hong Kong, están tratando el caso como un posible asunto de espionaje extranjero, dijo la cadena de televisión ABC.
"Creo que hay una preocupación real acerca de eso", explicó a la cadena un funcionario relacionado con el caso, mientras que otro consideró que esa preocupación del Gobierno es "muy legítima".
El Gobierno chino guarda silencio sobre Snowden, un genio de la informática que trabajó como analista de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de EE.UU., mientras los medios oficiales chinos temen consecuencias para las relaciones bilaterales.
Las revelaciones de Snowden, quien asegura también que EE.UU. espía desde hace años a China, añaden nueva presión a la compleja relación entre ambos países.
En una entrevista divulgada el miércoles por el diario hongkonés South China Morning Post, Snowden afirmó que el Gobierno de EE.UU. ha perpetrado ataques cibernéticos contra China y la excolonia británica de Hong Kong durante años.
Snowden se encuentra en paradero desconocido en el enclave autónomo, donde quiere permanecer y luchar contra cualquier solicitud de extradición por parte de EE.UU., según ha declarado.
Antecedentes
Snowden filtró la pasada semana a los diarios The Guardian y The Washington Post la existencia de dos programas secretos mediante los que EE.UU. recopila registros y datos telefónicos de decenas millones de usuarios en su país y, vía internet, en el resto del mundo.
El joven ha estado una década relacionado con la inteligencia estadounidense, primero como técnico informático de la CIA, basado en Ginebra, y después como consultor en varias empresas externas de defensa que colaboran con la NSA, según reveló él mismo al diario británico The Guardian.
En tanto, China se negó ayer a comentar el caso.
"Hemos visto reportes relevantes, pero me temo que no tengo ninguna información para darles sobre esto", dijo la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores Hua Chunying en una conferencia de prensa, en lo que fue la primera respuesta oficial de Pekín a preguntas sobre el caso.
Una fuente cercana a las autoridades asiáticas dijo que "China no tomará una posición clara por ahora", destacando que los presidentes de ambas naciones llevaron a cabo una cumbre exitosa hace menos de una semana.
Por otra parte, EE.UU. confirmó que ya abrió una investigación penal con el objetivo de detener a Snowden.
En una audiencia ante la Comisión de Justicia de la Cámara de Representantes, el director del FBI, Robert Mueller, aseguró a los legisladores que el joven está bajo investigación penal y defendió que los programas fueron ejecutados bajo amparo constitucional.
"En cuanto a la persona que ha admitido hacer estas revelaciones, es objeto de una investigación penal en curso. Estas revelaciones causaron un daño significativo a nuestra nación y a nuestra seguridad. Estamos tomando todas las medidas necesarias para detener a la persona responsable de estas revelaciones", anunció Mueller.
El director de la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos (NSA), Keith Alexander, informó, por su parte, que pretende desclasificar y hacer públicos algunos detalles de los programas de vigilancia de su agencia, que eran secretos hasta la escandalosa filtración.
"Nos comprometimos a ser tan transparentes como sea posible en este caso y queremos hacerlo. Queremos proporcionar al pueblo estadounidense la información. Creo que es importante que tengan esa información, pero no queremos poner en peligro vidas estadounidenses al hacerlo", explicó Alexander tras una reunión a puerta cerrada con el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes.
| Agencias EFE, AFP, ANSA, DPA y Reuters, y Ámbito Financiero |

Dejá tu comentario