14 de julio 2017 - 00:00

Temer ganó un voto simbólico (pero hizo el gol con la mano)

El oficialismo brasileño estiró al máximo el reglamento, al cambiar la composición del cuerpo. Así, convirtió una derrota segura en triunfo pírrico. El pleno definirá si lo suspende por 180 días.

Horas cruciales. Michel Temer se jugará el futuro de su Presidencia en los próximos días, cuando la Cámara baja defina si lo suspende.
Horas cruciales. Michel Temer se jugará el futuro de su Presidencia en los próximos días, cuando la Cámara baja defina si lo suspende.
Brasilia - Una comisión del Congreso brasileño emitió ayer un voto no vinculante favorable al archivo de la denuncia de corrupción que podría costarle el cargo al presidente Michel Temer. Sin embargo, el resultado llegó después de maniobras visibles del oficialismo, que hizo masivos reemplazos para purgar al cuerpo de los miembros adversos al mandatario.

El resultado no es vinculante y corresponderá al pleno de la Cámara de Diputados definir si Temer es suspendido por 180 días para que pueda ser sometido a juicio por corrupción pasiva ante el Supremo Tribunal Federal (STF). Para que eso ocurra, el cuerpo debe contar con dos tercios de los votos, esto es 342 de los 513 diputados.

Hasta hace poco, se descontaba que el mandatario superaría esa prueba, cosa que ahora ningún observador se anima a afirmar.

La votación de ayer en la Comisión de Constitución, Justicia y Ciudadanía (CCJ) tuvo un carácter simbólico. Las maniobras del oficialismo hicieron que una votación esperada de 32 a 30 a favor de la acusación se convirtiera finalmente en una de 41 a 24 por el archivo de la denuncia presentada por la Procuración General de la República.

La votación se realizó sobre el informe del diputado Sergio Zveiter, quien recomendaba darle continuidad a la acusación.

La decisión del pleno de 513 diputados aún no tiene fecha definida, pero el Gobierno de Temer busca acelerar los plazos y votarlo entre el viernes y el lunes, sobre el filo del receso parlamentario.

No obstante, el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia -considerado hasta ahora un temerista pero que multiplica sus gestos de independencia- dijo ayer que podría quedar para agosto.

Esa alternativa podría ser ruinosa para el impopular mandatario, ya que estaría sujeto a crecientes deserciones en su alianza parlamentaria.

El presidente fue acusado de haber recibido un soborno de 500.000 reales (150.000 dólares) de JBS, la mayor procesadora de carne del mundo, a través de un asesor presidencial al que la Policía Federal fotografió recibiendo un maletín con ese dinero antes de detenerlo. El procurador general, Rodrigo Janot, afirma que ese monto estaba destinado a Temer, que lo ha negado categóricamente.

Agencias AFP y EFE,


y Ámbito Financiero

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