Tensión por dólar tarjeta: BCRA intimó vía carta a los bancos

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Les exige aclarar giros de divisas que hicieron por extracciones; entidades aún no bajan topes

La arremetida ya no se ve tan fácil como antes. Y el Banco Central debe, ahora, redoblar el tono de sus amenazas. A sólo días de que pidiera informalmente a los bancos reducir los topes de las extracciones en dólares que realizan sus clientes en el exterior, el organismo oficial envió ayer una carta a cada una de las entidades del sistema financiero para intimarlas a que expliquen en menos de diez días si las divisas que giraron este año fuera del país (para determinados clientes) correspondieron efectivamente a "gastos de turismo y viajes", el único concepto que dice que permite la normativa para realizar este tipo de operaciones.

El Central cree que los bancos locales no consideraron demasiado relevante (o no respetaron) ese requisito incluido en el andamiaje de regulaciones que desde octubre de 2011 conformaron el nuevo cepo cambiario en la Argentina. Y que este desliz se podría convertir en un motivo suficiente para iniciarles un sumario e imponerles, consecuentemente, una sanción. En el sector, sin embargo, interpretan que una medida de este tipo sería "improcedente", porque la normativa cambiaria no indica cuál debe ser el destino que se le debe dar a este financiamiento con tarjeta.

La carta, a la que pudo acceder Ámbito Financiero a través del sector, incluye para cada entidad una lista de personas que realizaron este tipo de operaciones durante el primer semestre de 2013, sobre las que los ejecutivos deben dar información y acreditar si el giro de divisas que debieron hacer al exterior para hacer frente a ellas correspondió efectivamente a "gastos de turismo y viajes". Esto porque, según supone la carta oficial, sólo este concepto indicaría que "fue correcta la declaración de acceso del banco al mercado de cambios por el código de concepto 661 'gastos de turismo y viajes por uso de tarjetas en el exterior"'. Bajo la normativa actual, el banco sólo puede adquirir las divisas en el mercado mayorista si el destino que tiene previsto es el que está contemplado en la normativa.

Algunos bancos recibieron ayer la carta como una nueva presión del organismo, que pretende sacar provecho de un vacío normativo para obligarlos a pagar el costo de limitar al máximo, o eliminar completamente, las extracciones en dólares con tarjeta desde el exterior. El financiamiento con plásticos fuera del país es uno de las grandes agujeros del mercado cambiario que todavía preocupa al Gobierno y que, más temprano que tarde, sufrirá nuevas modificaciones.

La embestida de Marcó del Pont, sin embargo, parece haber encontrado esta vez algo más de resistencia: "Hoy el financiamiento en dólares está permitido, y no se requiere pedir documentación respaldatoria. Si el Central no se siente cómodo con la normativa actual, debería modificarla; pero evidentemente lo que no quieren es pagar el costo político", comentó a este diario un alto directivo de una entidad extranjera.

Los mismos banqueros locales que el año pasado aceptaron conceder en silencio cada una de las presiones informales que les hizo llegar el Gobierno, a través de mensajes o llamados telefónicos, están empezando a mostrar en estos días algo más de firmeza frente al disciplinamiento (al menos, parece, cuando es "de facto"). Algo de esto se vio en la negativa que dieron las entidades, por ejemplo, al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, cuando se les pidió que redujeran a un tercio las comisiones cobradas a los supermercados en las compras con débito y crédito. O también: en la modesta respuesta que terminaron acercando los banqueros de las entidades extranjeras a Marcó del Pont cuando sus funcionarios les pidieron, con mensajes y llamados informales, que redujeran las tasas de interés que cobran en las tarjetas de crédito. Los bancos privados y públicos acataron inmediatamente, pero los agrupados en ABA prefirieron limitar su anuncio a descuentos del 10% y planes en tres cuotas sin interés.

Ahora, algunos ejecutivos advierten en confianza que a través de los medios el Banco Central se propone apurarlos a estrechar aún más los límites de adelantos en dólares que ya fueron modificados el año pasado. Actualmente, según explican algunas entidades, estos máximos están fijados en un 30% del límite de compra del plástico (y hasta en u$s 1.500 por mes). Una nueva modificación sólo sería posible, dicen los banqueros, con el desembarco de alguna normativa que se los indique.

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