Tierra del Fuego - La provincia vivió ayer una jornada de confusión y tensión producto de la irracionalidad de los sindicatos estatales que protagonizaron una toma virtual de la Casa de Gobierno para reclamar por la falta de pago de los salarios, incumplimiento que se debió a una medida de fuerza que llevó a cabo personal de ATE que trabó los expedientes.
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Ante este escenario, la gobernadora Fabiana Ríos recurrió a una vía de excepción administrativa que habilitó en la medianoche de ayer el cobro de todos los salarios. Los fondos surgieron de la coparticipación federal de impuestos (cercana a los $ 60 millones mensuales), de las regalías hidrocarburíferas (cuyo pago debió ser adelantado este mes por las empresas) y de los recursos propios que provienen de una tarifaria.
Había sido un día de fuertes cruces. Temprano, el ministro de Economía, Roberto Crocianelli, dijo que «los mismos que provocaron el no pago son los que dicen por qué no me pagan el sueldo». El funcionario cuestionó la actitud del personal agrupado en ATE y ejemplificó la situación diciendo que «es como si yo fuera socio de una empresa y cuando tengo que retirar mis utilidades no me firmo el cheque, y entonces no las puedo cobrar».
Desde el gremio, en cambio, acusaron al Gobierno de negar la real situación de las finanzas públicas y lo acusaron de haber pospuesto el pago por no tener los fondos necesarios.
«Nunca voy a firmar un cronograma de pago si no cuento con elementos para financiarlo», refutó Crocianelli y en tono de fuerte crítica dijo que «esto está muy lejano de otras actitudes que toman algunos poderes del Estado, que incrementan sus gastos sin tener la más mínima idea de cómo los van a afrontar», dijo en referencia al aumento de dietas anunciado la semana pasada por los legisladores provinciales.
En tal sentido, detalló que las empresas petroleras adelantaron el pago de regalías a solicitud de la provincia, en previsión de que «los primeros días del mes tenemos la mayor cantidad de compromisos corrientes, no sólo salariales, sino también con los prestadores de servicios».
Por su parte, Ríos explicó que la novedad de no poder dar cumplimiento al cronograma de pago previamente anunciado está fundada en el hecho de que el personal agrupado en ATE «levantó las medidas de fuerza para habilitarse el pago del salario -de ellos mismos-; pero se negó a hacerlo con los demás trabajadores, lo cual implica que lo hizo para beneficio propio y perjuicio del resto».
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