Todas las decisiones pasarán por sus manos

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La reforma constitucional que el presidente Recep Tayyip Erdogan impulsó a través deun referéndum en abril de 2017 prevé la trasferencia del grueso del poder ejecutivo al presidente, quien nombrará a los ministros. También designará a uno o varios vicepresidentes.

El puesto de primer ministro, en la actualidad ocupado por Binali Yildirim, desaparecerá.

En virtud de esta reforma, el jefe del Estado elegirá directa o indirectamente a seis miembros del Alto Consejo de Jueces y Fiscales (HSYK), encargado de nombrar y destituir a los miembros del sistema judicial. El Parlamento elegirá a siete.

Según la reforma constitucional, podrá instaurarse el estado de emergencia en caso de "levantamiento contra la patria" o de "acciones violentas que pongan a la nación en peligro de dividirse", sin consultar al Parlamento.

El número de diputados pasará, a partir de las elecciones del domingo, de 550 a 600.

El Parlamento seguirá teniendo el poder de elaborar, enmendar o derogar las leyes. Supervisará las acciones del presidente, pero este último podrá promulgar decretos en los ámbitos de su competencia.

El presidente, que no podrá romper lazos con su partido, según una disposición de la reforma constitucional que entró en vigor al día siguiente del referéndum de 2017, será elegido este domingo para un mandato de cinco años renovable una vez. No se tendrá en cuenta su mandato actual, que ocupa desde que fue elegido para el cargo en agosto de 2014, tras haber pasado 12 años como primer ministro. Si resultara elegido, Erdogan, de 64 años, podría seguir al frente del país, en teoría, hasta 2028.

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