11 de febrero 2009 - 00:00

Todo gira alrededor de ÉL

Todo gira alrededor de ÉL
Es cierto, hay un partido. Se jugará en el estadio Velodrome de Marsella, aquel donde un holandés que se hacía llamar Dennis Bergkamp dejó afuera a la Selección de Passarella del Mundial de Francia 98. También es real que Francia y Argentina jugarán su undécimo encuentro en la historia. Pero todo eso es dato secundario. El evento, la cobertura periodística, la expectativa y la gran atracción giran alrededor del hoy seleccionador argentino: un tal Diego Maradona.
Desde que se pusieron en venta las 60.031 localidades, hace poco más de diez días, se agotaron con la velocidad con la que surgen los acontecimientos en la vida de Diego. Claro que si Maradona es seducción pura para los organizadores, el agregado de Lionel Messi, figura fundante del mejor equipo de clubes del mundo por estos días, Barcelona, la combinación es explosiva. Aquella palabra empeñada y cumplida por la AFA para no citar a Leo en el primer amistoso, en la era Maradona frente a Escocia en noviembre pasado, provoca que el encuentro del Maestro y uno de sus mejores discípulos (¿el mejor?) sea un extra trascendental.
Las horas previas se consumieron entre entrenamientos en el Estadio Municipal de Marsella, reuniones del grupo y el reconocimiento del campo de juego donde se jugará el partido hoy, desde las 18 de nuestro país. En el medio, Diego fue resolviendo ideas que ya tenía previas al viaje. Carrizo será el arquero a pesar de su momento adverso en Lazio, donde perdió la titularidad. Abajo, el DT empieza a acostumbrarse a decir de corrido los apellidos de Zanetti, Demichelis, Heinze y Papa. En la contención, Mascherano y Gago, y arriba decidió que los chiquitos jueguen juntos. Así que Messi y Agüero serán titulares. Por los costados, casi como enlaces entre los medios y los delanteros jugará Maxi Rodríguez por derecha y Jonás Gutiérrez por el otro lateral. Se juega un partido de fútbol entre dos de las mejores selecciones del planeta, con figuras de ambos lados, aunque el protagonista estelar no juegue, pero esté enfundado de celeste y blanco en el banco de suplentes.

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