3 de marzo 2014 - 00:00

Toma en Lugano: allanan viviendas en la Villa 20

Mientras la Justicia decide qué hacer, cada vez más familias se acomodan en el predio. Ayer, muchas personas aprovecharon para armar casillas de chapa y madera y delimitar así su espacio.
Mientras la Justicia decide qué hacer, cada vez más familias se acomodan en el predio. Ayer, muchas personas aprovecharon para armar casillas de chapa y madera y delimitar así su espacio.
Efectivos de la Policía Metropolitana allanaron ayer cinco viviendas de la Villa 20, lindera al polémico predio tomado, en el barrio porteño de Lugano donde se secuestraron materiales para la causa que investiga la ocupación del terreno por parte de unas 500 familias.

El operativo policial y judicial se produjo cuando un grupo de personas mantenía ayer el sexto día de la ocupación ilegal en esas tierras.

"Hubo amenazas hechas por el fiscal y el juez a través de la Policía Metropolitana a algunos integrantes de la toma", dijo Rodrigo Segovia, de la Corriente Villera, y precisó que los allanamientos se realizaron en domicilios de "siete personas que están acusadas de instigadores o iniciadores de la toma y de haber vendido terrenos".

La orden de allanamiento firmada por el juez contravencional Gabriel Vega, mandó a "secuestar dinero, documentación" y elementos vinculados "con la organización y el desarrollo de la toma, como ser boletos de compraventa, contratos de locación, agendas personales, cuadernos, aparatos telefónicos" y otros.

El juez ordenó además secuestrar "todo tipo de arma de fuego, municiones, bombas molotov, armas tumberas, armas blancas como `machetes`" y cualquier tipo de elemento que pueda "ser utilizado para agredir".

La medida busca "preservar la vida e integridad física de quienes hoy ocupan el predio" y el "desarme" de los "grupos que pudieran enfrentar a las fuerzas de seguridad ante un nuevo desalojo".

"En mi caso le allanaron la casa y la pizzería a mi papá, también la librería de una señora que cocinaba para los chicos de acá y la mutual del expresidente de la villa, Marcelo Chancalay. Piensan que somos una organización y nosotros nada que ver", contó Emanuel, uno de los delegados de la toma.

En la pesquisa que dirigieron los fiscales Gabriel Unrein, Carlos Fel Rolero, Martín López Zavaleta y Jorge Ponce determinaron que un grupo de familias organizadas en torno a las villas cercanas utilizarían a "personas carenciadas para ocupar terrenos que luego se comercializan por otros medios", indicó una fuente consultada.

Por su parte, más familias ingresaron ayer al predio desde la Villa 20, y se acomodaron en el terreno.

Ayer a la mañana, los ocupantes del predio, construyeron tres casillas de madera, agarradas con clavos y algunas chapas y frazadas que hacían las veces de techo. Sin embargo, con el correr de las horas muchos ocupantes ilegales decidieron salir en busca de materiales para construir más de estas casillas precarias. Además, acomodaron sus carpas y sillas para delimitar el terreno.

El predio rebosaba de actividad ayer a la mañana, con chicos que corrían tras de una pelota esquivando los piolines delimitadores de terrenos, vecinos tomando mate en círculos, gente que levantaba ranchos y ollas populares humeantes de chocolatada en distintos puntos.

Colgado del alambrado perimetral, había una enorme bandera blanca con la consigna de la toma: "Salimos pacíficamente si nos dan soluciones de vivienda", que es lo que los ocupantes vienen pidiendo desde hace ya una semana.

Mientras continúa la toma, la Justicia debe resolver la acción de amparo presentado el sábado por los ocupantes, quienes reclaman un terreno para poder construir su propia casa.

Pero el problema principal es que ese terreno no es apto para vivir, ya que está muy contaminado y necesita de un tratamiento especial para sacar la tierra dañada y hacer un nuevo relleno del predio.

Esa zona sirvió por décadas como playa judicial de la Policía Federal, en el que se depositaban autos abandonados o robados, los cuales se oxidaron y contaminaron el suelo.

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