Es "poco profesional" el enojo, en el seno del Gobierno y de algunos de los principales actores de nuestro mercado, ante la posibilidad que esta semana la gente de MSCI no recalifique la Argentina como país emergente. Esta actitud preadolescente no preocuparía de no venir acompañada por el eslogan "las acciones/activos financieros argentinos están baratas". Como siempre decimos, no tenemos la más mínima idea de si es así o no, o que va a pasar, pero es claro que en su afán de "vender mercado a cualquier costa" parecen olvidar que el precio de los activos financieros es función básica de dos factores: el retorno que generan y su riesgo. Lo que está sufriendo nuestro país (junto a otros mercados emergentes, pero el nuestro en mayor medida) es una reevaluación del valor del riesgo, vinculada a factores "reales" -el desarme de los "facilitamientos quantitativos"- y a la destrucción -o a los problemas de reconstrucción- de las expectativas. No es entonces una cuestión que nuestros activos valgan menos, sino que su riesgo vale más. Hasta el 25/18 de enero último (Merval en u$s/índice MSCI) o el 18 de octubre del año pasado (EMBI+ Argentina) los inversores compraban "riesgo argentino", de entonces lo están vendiendo. Es así de fácil. El problema es que con el riesgo a diferencia del retorno- no es cuestión de si se lo percibe "caro o barato" sino de si se está dispuesto a asumirlo o no y, en los últimos meses, los inversores no encuentran motivos para hacerlo. Pensar que cambiando el presidente del BCRA, el MinFin o cualquier otra figurita se mejoran las expectativas es vano "wishful thinking". Más allá de los eventuales apoyos foráneos más por miedo al contagio que por convicción-, en quien no se confía hoy es en la dirigencia del país y en su futuro. Es así de fácil, lamentablemente. Pasando a lo bursátil, TGN (-13.81%), Mirgor (-13.35%), Transener (-12.28%), el G.Supervielle (-11.80%), Holcim (-11.45%), el Frances (-11.40%) y el Macro (-11.04%) encabezaron las bajas. Ejes de los $1.141,3 millones tranzados fueron el G. Galicia (-9.41%) con $235 millones, el Macro con $148 millones y ByMA (-10.34%) con $101 millones, evidenciando que no fueron las financieras las que lideraron el 8.26% se derrumbó ayer el Merval (¡la mayor baja desde el 15 de diciembre de 2014!) al cerrar en 27.636,81 puntos (¡en dólares un nivel que se superó el 4 de mayo de 2015!). La obsecuencia de las autoridades del sistema y los gacetilleros afines podrán decir lo que quieran, pero es claro que hoy el mercado no quiere ni confía en "Toto" y compañía.
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