3 de agosto 2011 - 00:00

Traba Rusia castigo ONU contra brutalidades del régimen sirio

El régimen sirio impide la cobertura periodística de la feroz represión que lleva a cabo. La imagen de esta manifestación en Damasco fue difundida a través de internet.
El régimen sirio impide la cobertura periodística de la feroz represión que lleva a cabo. La imagen de esta manifestación en Damasco fue difundida a través de internet.
Nueva York y El Cairo - Mientras el régimen sirio intensificaba la represión, dejando decenas de nuevos muertos en las últimas 24 horas, Rusia, uno de sus escasos aliados internacionales, cerraba ayer la puerta a la posibilidad de una condena del Consejo de Seguridad de la ONU.

Los miembros europeos del Consejo distribuyeron un nuevo proyecto de resolución, pero los diplomáticos indios y rusos señalaron que no era demasiado diferente del que fue rechazado hace dos meses.

«No es nuevo», dijo el embajador ruso, Vitali Churkin. «El texto que estaba sobre la mesa no fue modificado, al margen de algunas actualizaciones técnicas», afirmó, por su parte, el embajador indio, Hardeen Singh Puri.

Una reunión de urgencia sobre la represión contra la oposición siria se había realizado el lunes, en la que europeos y estadounidenses buscaron aprobar una condena al régimen de Damasco. Pero la iniciativa no condujo a ningún resultado concreto.

Rusia y China, dos de los cinco miembros permanentes del Consejo -y con derecho a veto- amenazaron con bloquear la aprobación de una resolución de condena, mientras que Brasil, India y Sudáfrica hicieron saber que estaban en contra de una mera declaración. Moscú sólo aceptaría una declaración genérica de condena a la violencia, que no afecte al régimen de Bashar al Asad.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo al hacer referencia a la represión del fin de semana que el presidente sirio «perdió toda humanidad». La violencia del fin de semana es «totalmente inaceptable» y Al Asad debe «ser consciente de que es responsable ante el Derecho Internacional», agregó.

Entretanto, el canciller de Italia, Franco Frattini, llamó a consultas a su embajador, Achille Amerio, debido a «la horrible represión contra la población civil en Siria», según un comunicado oficial. Frattini propuso, además, que otros países de la Unión Europea (UE) sigan su ejemplo. Sin embargo, la jefa de la diplomacia europea, Catherine Asthon, apuntó que el bloque no planea por el momento adoptar una medida similar de forma conjunta. «Es una decisión de los países miembros», dijo en declaraciones periodísticas. El representante de la UE en Damasco seguirá en la capital Siria «para continuar observando la situación», agregó.

La UE hizo público ayer el alcance de sus nuevas sanciones contra el régimen de Al Asad, según las cuales se prohíbe la entrada, entre otros, al ministro de Defensa, Ali Habib Mahmud.

Mientras, la ciudad de Hama volvió a ser ayer el objetivo principal de los bombardeos del Ejército sirio, que causaron al menos cinco nuevas víctimas, en la tercera jornada de violenta ofensiva militar tras el inicio del mes sagrado islámico de Ramadán. La represión allí había dejado el domingo al menos 130 muertos.

Tropas y miembros de las fuerzas de seguridad continuaron sus operaciones en ésa y en otras localidades con el fin de acallar las voces que piden la caída del régimen de Al Asad, quien, por su parte, acusó a «grupos armados» de atacar a policías con armas de fuego y cócteles molotov.

Grupos opositores señalaron en sus páginas de Facebook que había francotiradores apostados por toda Hama.

Además, la red Revolución Siria contra Al Asad indicó que los ataques con armas pesadas afectaron a la mezquita de Al Sharía, coincidiendo con la llamada a la oración del mediodía, y que parte de su minarete quedó destrozado.

En 1982, Hama había sufrido una masacre perpetrada por el régimen de Hafez al Asad, padre del actual presidente, para aplastar un levantamiento islamista que causó entre 10.000 y 40.000 muertos, según distintas fuentes.

El lunes fueron ultimadas en Hama 24 personas, diez de ellas tras el rezo nocturno de Tarawih, típico de Ramadán, según dijo el presidente del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, Rami Abdul Rahman.

Agencias AFP, DPA y EFE, y Ámbito Financiero