17 de abril 2009 - 00:00

Traban más importaciones y piden ayuda a supermercados

Débora Giorgi
Débora Giorgi
Con parte de la industria que apoya y parte que critica, el Gobierno está instrumentando controles más estrictos a la importación. En los últimos días, la ministra de la Producción, Débora Giorgi, acordó con las grandes cadenas de venta minorista reducir el nivel de compras al exterior para colaborar con la producción local. Según funcionarios de ese ministerio, en el caso de los electrodomésticos, la baja de las importaciones alcanzó el 30% en esos comercios y en otros rubros como el textil o calzado, cerca del 15%.
La medida se encuadra en un conjunto de intentos de volver al plan original de Cristina de Kirchner orientado a la sustitución de importaciones. Por un lado, el objetivo es reactivar la debilatada industria doméstica, pero también se hace en concordancia con otras decisiones oficiales como la de los llamados del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, a empresas para que generen entrada de divisas si las sacan del país (es decir, que exporten si importan), como otra forma de controlar la oferta de dólares en el país.
Supermercados como COTO, Carrefour, Wal-Mart, y otros grandes retailers como Falabella, C&A o Garbarino (todos, parte del grupo de los mayores importadores locales) asistieron a las reuniones que Giorgi convocó desde febrero. El subsecretario de Política y Gestión Comercial, Eduardo Bianchi, relató a este diario que esas compañías estuvieron de acuerdo en que ante la situación económica actual es importante apoyar a la industria local.
Pero aun tras este acuerdo alcanzado con el sector privado, el Gobierno está restringiendo más la entrada de artículos o insumos del exterior. Generalmente, ante el pedido de cámaras que agrupan a compañías del mismo rubro y donde se observa un desproporcionado ingreso de productos extranjeros, se utilizan cada vez más licencias no automáticas para importar. Esto es, hay necesidad de obtener un permiso oficial para poder ingresar al país los artículos deseados. Uno de los casos es el de productos confeccionados para bebés y niños. La cámara que agrupa a los industriales del sector hace años que pide medidas oficiales para frenar la importación de artículos (sobre todo, chinos) que colmaron el mercado en perjuicio de la producción nacional por tener precios inferiores incluso a la materia prima.
«Como presidente de la Cámara Argentina de la Indumentaria de Bebés y Niños (CAIBYN), pienso que las licencias no automáticas no perjudican a ninguna empresa que quiera la defensa del trabajo argentino», dijo el titular de la entidad empresaria, Víctor Hugo Benyakar.
Por el contrario, muchas empresas que se dedican al armado de maquinaria se oponen a estas medidas que consideran proteccionistas. Algo así sucedió con industrias que terminan de ensamblar electrodomésticos en el país y que pidieron a Giorgi que vuelva a abrir sin restricciones el ingreso de tornillos, porque la producción se hace imposible.
«Escuchamos estos reclamos y se suspendió esta semana por 30 días la licencia no automática que se aplicaba en el rubro», dijo Bianchi.
Hay hoy, en el Ministerio de la Producción, al menos otras 30 categorías de artículos en estudio bajo la posibilidad de que se les apliquen licencias no automáticas de importación. Actualmente, son cerca de 300 las categorías de artículos que sin distinción de importador ni origen deben contar con un permiso especial para ser compradas al exterior. Otros países de la región aplican estas medidas. Brasil, por caso, las tiene para unas 4.000 categorías.

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