8 de mayo 2009 - 00:00

Tras la ‘‘Gran Recesión’’, EE.UU. mantendrá un alto desempleo

En fila, los desocupados esperan para ingresar a una feria de empleos en el Metropolitan Pavilion de Nueva York. La destrucción de puestos de trabajo no cede en Estados Unidos y el desempleo llegaría al 10% este año.
En fila, los desocupados esperan para ingresar a una feria de empleos en el Metropolitan Pavilion de Nueva York. La destrucción de puestos de trabajo no cede en Estados Unidos y el desempleo llegaría al 10% este año.
Nueva York - Los Estados Unidos tras la recesión podrían cargar el lastre de una alta tasa de desempleo, incluso después de que vuelvan los buenos tiempos. Cientos de miles de puestos de trabajo desaparecieron para siempre en sectores como la industria automotriz y los servicios financieros. Los millones de trabajadores que fueron despedidos tendrán dificultades en ser contratados nuevamente y podrían tener que aceptar durante varios años salarios menores que los niveles previos al bajón.

Esta reestructuración del mercado de trabajo, producto de lo que el ex presidente de la Reserva Federal Paul Volcker llama la «Gran Recesión», llevó a los economistas a reconsiderar el concepto de la tasa «natural» de desempleo. Ésta refiere a un nivel de desempleo que no acelera ni desacelera la inflación. A este estado de equilibrio se lo denota con la expresión «pleno empleo».

Según Edmund Phelps, profesor de la Universidad de Columbia y ganador del Premio Nobel de Economía 2006, la recesión conlleva una tasa natural de desempleo marcadamente mayor: «Era del 5,5%; quizás será del 6,5% o del 7%».

Eso tiene implicancias tanto para las autoridades como para los trabajadores. El Gobierno de Barack Obama y la Reserva Federal confía en que la tasa de desempleo llegará en el mediano plazo a un equilibrio cercano al 5%, al tiempo que se recupera la economía. Una tasa natural sustancialmente superior haría subir el déficit presupuestario anual, al reducir la recaudación impositiva y elevar el gasto en beneficios por desempleo.

Desempleo

Para la Fed, el aumento de la desocupación significaría un nuevo dilema: aceptar más estadounidenses permanentemente desempleados o tratar de aumentar el empleo al riesgo de reavivar la inflación. El Gobierno quizás informe hoy que la tasa de desempleo trepó al 8,9% en abril, el máximo nivel desde 1983, desde el 8,5% de marzo.

Laurence Ball, profesor de Economía de la Universidad Johns Hopkins, estima que el desempleo podría llegar al 10% y que «pasará mucho tiempo antes de que lo veamos en el 5% de nuevo». Pero cuanto más tiempo los trabajadores estén sin empleo, menos atractivos se vuelven para empleadores potenciales y eso contribuye a mantener una tasa elevada de desempleo, agrega Ball.

Desde mediados de los 90, un auge de crecimiento de la productividad contribuyó a reducir la tasa natural de desempleo al orden del 5% y 6%. Ahora, el temor es que eso se revertirá a medida que se achican los sectores comerciales.

Ya casi un cuarto de los desempleados lleva 27 semanas o más sin trabajar, la máxima proporción desde 1983. Los despidos permanentes (a trabajadores que no esperan jamás recuperar el mismo empleo) alcanzaron un récord del 51,5% en marzo. Los despidos masivos, que afectan a 50 o más personas, subieron a un récord de 2.933, lo cual comprende casi 300.000 puestos de trabajo perdidos.

«Estamos eliminando empleos en sectores económicos de una manera significativa y no veremos que los mismos sectores sean fuentes de creación de empleos», apuntó Bruce Kasman, economista de JP Morgan Chase. «Nos encaminamos hacia una tasa normal de desempleo mayor al 6%», agregó. En el caso de las fábricas automotrices, durante la recesión se eliminaron alrededor del 27% de los puestos de trabajo, unos 257.000. General Motors se fijó como meta suprimir 47.000 puestos de trabajo en todo el mundo este año.

Asimismo, busca cerrar unas 2.600 concesionarias de sus 6.200 para 2010, lo que, según la asociación de concesionarios de automóviles de National Automobile Dealers Association, costará hasta 137.000 empleos. Chrysler declaró la quiebra el 30 de abril para sanear sus operaciones en una reorganización que incluye una alianza con Fiat. Desde que se escindió de la alemana Daimler en agosto de 2007, ha despedido alrededor de 32.000 trabajadores.

En el sector financiero, tras la quiebra de los grandes bancos de inversión Bear Stearns y Lehman Brothers, el empleo se contrajo el 4,5%, por 376.000 puestos de trabajo y se anticipan más despidos en el futuro. UBS, el mayor banco suizo, la semana pasada confirmó planes de eliminar 2.000 puestos de trabajo en su filial de gestión de capitales de Estados Unidos.

Agencia Bloomberg

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