La decisión se anunció durante la primera visita del presidente Obama a Hanói, descrita por sus anfitriones como la llegada de una cálida primavera y un nuevo capítulo en las relaciones entre las dos naciones, que estuvieron enfrentadas en una guerra cuatro décadas atrás.
El tercer presidente de Estados Unidos que viaja a Vietnam desde que se restauraron las relaciones diplomáticas en 1995 protagonizó un "reequilibrio" estratégico con Asia como punto central de su política exterior, señalaron analistas.
Vietnam, vecino de China, es parte clave de esa estrategia, en medio de temores sobre el creciente poderío de Pekín y reclamos de soberanía en el 80% del Mar de la China Meridional.
La decisión de levantar el embargo de armas tras 50 años, que culminó un intenso debate en el seno del Gobierno de Obama, indica que el peso de estas preocupaciones superó a los argumentos de que Vietnam no hizo lo suficiente para mejorar su historial de derechos humanos y que Washington perdería ascendencia en la adopción de reformas.
Obama dijo en una conferencia de prensa conjunta con su homólogo vietnamita, Tran Dai Quang, que las disputas en el Mar de la China Meridional deben ser resultas de forma pacífica y no por alguien que "haga sentir su peso". Sin embargo, insistió en que la decisión sobre el embargo no tiene que ver con China.
"La decisión de levantar la prohibición no estuvo basada en China ni en otras consideraciones. Estuvo basada en nuestro deseo de completar un largo proceso hacia la normalización con Vietnam", comentó. El mandatario agregó más tarde que su visita a un antiguo enemigo muestra que "los corazones pueden cambiar y que la paz es posible".
La venta de armas, afirmó Obama, dependerá de los compromisos de Vietnam en materia de derechos humanos y se hará sólo caso por caso.
Pese a la decisión, cualquier encargo deberá cumplir una serie de requisitos estrictos que, no obstante, no se dieron a conocer. A cambio del levantamiento del embargo de armas, Estados Unidos reclama que Vietnam permita el acceso de la Marina estadounidense a al menos un puerto en la costa vietnamita.
La organización Human Rights Watch (HRW) reaccionó con molestia ante la decisión de Washington de accionar una palanca crítica que podría haberse usado para animar las reformas políticas en el Estado de Gobierno comunista.
Phil Robertson, director de la organización en Asia, dijo en un comunicado que mientras Obama levanta el embargo, las autoridades vietnamitas siguen arrestando periodistas, activistas de derechos humanos y blogueros en la calle y en sus casas.
| Agencias Reuters y DPA |


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