11 de septiembre 2014 - 00:00

Tregua automotriz: acuerdan “fase II” para el Pro.Cre.Auto

Kicillof y Giorgi encabezaron la reunión con las automotrices, la segunda en la semana. A diferencia de la del lunes, donde hubo reto presidencial, ayer el clima fue cordial. El tema central, la prórroga del Pro.Cre.Auto.
Kicillof y Giorgi encabezaron la reunión con las automotrices, la segunda en la semana. A diferencia de la del lunes, donde hubo reto presidencial, ayer el clima fue cordial. El tema central, la prórroga del Pro.Cre.Auto.
Bastaron 48 horas para que el clima de tensión entre el Gobierno y las automotrices se distendiera. Después del reto presidencial del lunes pasado, el ministro de Economía, Axel Kicillof, y la titular de Industria, Débora Giorgi, recibieron ayer a los presidentes de las terminales con una sonrisa y una actitud conciliadora. De hecho, el encuentro fue calificado por alguno de los presentes como un "diálogo ameno".

Eso quedó confirmado con las primeras palabras de Kicillof que, lejos de la iracundia que suele mostrar en sus exposiciones públicas, llamó a la reflexión. Palabras más, palabras menos, explicó que el éxito del Pro.Cre.Auto iba a ser bueno para todos: para las empresas, para el Gobierno, para el país.

Fue por eso que se acordó continuar hasta los últimos días de diciembre el plan oficial, que iba a concluir a fin de este mes, y se mantendrá la premisa de ser de adhesión voluntaria.

Los detalles de cómo funcionará en su "fase II" y qué automotriz participará, se comenzará a definir a partir de mañana cuando se inicien las reuniones, empresa por empresa, con los funcionarios.

Esto se debe a que como las condiciones de participación dependerá de la política comercial de cada terminal, no puede tomarse una decisión en conjunto.

Por eso, ayer, no se habló de ajustes de precios, niveles de producción o giro de dólares. Esos temas quedarán para los encuentros bilaterales con cada empresa, especialmente el de la posibilidad de aumentar los valores de los 0 km que ingresen en el plan, que será clave para que las compañías decidan o no su participación.

Sólo una mención al pasar del ministro -que fue tomada como una luz de esperanza por los empresarios - desvió la atención del tema central del encuentro. Fue cuando dio a entender que el reclamo de las automotrices por los u$s 2.500 millones, por importaciones ya realizadas, va a ser contemplado en un plazo que no precisó.

Antes del comienzo de la cumbre, circuló de manera extraoficial la posibilidad de supuestas sanciones a fábricas y concesionarias por los problemas en la venta de autos del Pro.Cre.Auto. Algunos empresarios interpretaron esa filtración como una forma de presión para llegar a la mesa de negociación debilitados. Pero al menos tres participantes del encuentro aseguraron a este diario que durante la hora que duró la reunión no se hizo referencia al tema. Aunque es cierto que se realizaron inspecciones a algunas terminales para constatar si era real el faltante de autos o los tenían "encanutados" como denunció Cristina de Kirchner.

En segundo turno, tuvo la palabra Giorgi quien resaltó la importancia de diversificar los mercados de exportación para no sufrir tanto de los vaivenes de Brasil. Además dijo que las reuniones con cada empresa empezarán por orden alfabético, tal vez para evitar resquemores entre las compañías.

Los ejecutivos se limitaron a escuchar y sólo alguna intervención, como la de Cristiano Rattazzi de Fiat, quien cuestionó de alguna manera el sistema Flex -que rige el intercambio con Brasil - rompió el soliloquio oficial.

Dejá tu comentario