19 de septiembre 2013 - 00:00

Tribunal debe resolver si absuelve a Galeano

Si bien el fallo del martes de la Corte Suprema de Justicia complicó la situación procesal del exjuez federal Juan José Galeano (se le rechazó un recurso de queja por falta de acción de la querella), un asunto más rutilante todavía debe decidirse en el cuarto piso del Palacio de Tribunales: la validez o no de la absolución de Galeano por supuestas irregularidades en la investigación de la causa AMIA y que firmó en 1997 otro exjuez del fuero federal.

Se trata de Gabriel Cavallo, por estos días dedicado a los negocios y la asesoría en temas penales a ciertos directivos del monopolio Clarín.

Galeano y los exfiscales Eamon Mullen y José Barbaccia protagonizan un expediente en el cual la Justicia se juzga a sí misma. Un eslogan similar se ha aplicado en el caso del juicio por los supuestos sobornos en el Senado, pero con la política como sujeto.

El futuro del juicio oral que promete convocar a hombres con pasado y presente encumbrado en la Justicia depende de lo que la Corte entienda sobre la sentencia de Cavallo. Una paradoja: uno de los dos penalistas del máximo tribunal, Eugenio Zaffaroni elude estos temas porque, en su momento, el fue uno de los "notables", junto a León Arslanián, que supervisó el desempeño de Galeano y formuló dictamenes para la AMIA. Por eso su firma no está en el fallo del martes.

El eje de esta causa por irregularidades pasa por conocer si el exjuez sobornó al abogado Carlos Telledin para que este diera un testimonio falso para direccionar la investigación. Un detalle que ayer marcaban en la Corte: gran parte de la acusación contra Galeano se sustenta en el testimonio de un grupo de policías bonaerenses que ya se encuentran presos. Su legitimidad como querella promete largos debates.

Otros vericuetos más subterráneos: Galeano es asesorado por el abogado Miguel Almeyra quien supo ser el titular más joven que tuvo la Cámara del Crimen porteña y que, hace meses, había presentado una nota en la Corte para aclarar la situación del ministro Enrique Petracchi que, en ese momento, no tenía un amparo que posibilitara su permanencia en el tribunal después de cumplir los 75 años, como es el caso de Carlos Fayt que tiene una sentencia favorable de la primera instancia del fuero Contencioso Administrativo.

El caso tiene otras ramificaciones, que van más allá de Galeano y son, mucho más actuales. los camaristas de la Casación Penal Angela Ledesma, Eduardo Riggi y Juan Carlos Gemignani coincidieron recientemente en la necesidad de un juicio oral para Galeano, pero Gemignani fue más allá: en su voto consideró que Cavallo prácticamente no había investigado y pidió una investigación más cautelosa del rol que tuvo el juez Daniel Rafecas cuando le tocó jugar en el expediente.

Sería un giro propio del absurdo contra quien ha construído tanto capital social con su labor en esta causa, al punto de llevarlo de los tribunales a las presentaciones de libros y las firmas con dedicatoria.

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