Tridente ofensivo

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• Diego sorprendió a todos con Jonás Gutiérrez de lateral derecho y Enzo Pérez de titular. • Aimar y Messi jugarán juntos, y el tercer integrante del ataque está entre Higuaín y Palermo.

Después de la agitada jornada del martes, la Selección argentina apostó a la calma del entrenamiento a puertas cerradas que había dispuesto Diego Maradona. Así parecía nomás, movimientos físicos para calentar, y práctica de fútbol ante el Sub-17 del Tata Brown. Sólo Lucho González y Carlos Tevez hicieron trabajos diferenciados del plantel por diferentes molestias, y Rodrigo Braña, el último convocado, que no participó del partido ante los juveniles. Luego conferencia y listo, a la espera de la cena... Sonaba demasiado pacífico todo. A las 20.20 irrumpió Julio Grondona en el predio, dejando boquiabierto al par de periodistas que todavía estaban en Ezeiza en busca de algún dato más que fuera el epílogo del día y vaya si se vieron cara a cara con la sugerente presencia del presidente de AFA, un día después que Diego hiciera catarsis delante de una veintena de grabadores y micrófonos, con amenaza de portazo incluido.

El habitual menú de cuatro platos que dispone el plantel, para cada comida, anoche tenía un extra. Julio Grondona compartió la mesa con el cuerpo técnico a pleno (sí, Bilardo incluido). Nada es casual, tampoco en la vida de Don Julio. Su presencia tuvo un par de objetivos bien claros: el primero, hablar en privado con Diego, con la clara intención de hacerles bajar los decibeles a las declaraciones sin filtro que había realizado públicamente el martes. La segunda, hablar con los referentes del equipo (Mascherano, Heinze, Tevez) para brindarles apoyo y de paso, para refrescar que Argentina, en el espacio de cuatro días, se juega ni más ni menos que la clasificación al Mundial. Claro que los jugadores lo tienen bien claro, pero las palabras de un hombre de mil batallas como Grondona sólo querían llevar un mensaje de tranquilidad, que se necesita y mucho ante la dimensión de lo que se juega la Selección. Por último, el hombre más fuerte del fútbol argentino quiso dar una misiva puerta afuera del búnker argentino: dar una imagen de unidad, que en las últimas semanas el cuerpo técnico no dio, hasta tomar estado público.

La práctica de fútbol servía para empezar a definir a los que salten a la cancha el sábado ante Perú. Tres minutos después de las cinco de la tarde, con un equipo del Sub-17 que se paró como el cuerpo técnico cree que lo harán los peruanos (4-2-2-2 y por momentos 4-4-1-1), Diego tiró once hombres que picaron en punta en la carrera para estar desde el inicio el sábado en el Monumental. Romero al arco (será su debut con la Selección jugando en el país), una defensa inédita con Jonás Gutiérrez haciendo las veces de lateral, en un puesto que despertó tantas controversias luego del desgarro que sufrió Pablo Zabaleta jugando con el City, Schiavi y Heinze como centrales y Emiliano Insúa por la izquierda. En el medio, la sorpresa la dio la presencia de Enzo Pérez; luego que el volante de Estudiantes fuera titular ante Ghana en Córdoba, subió sus acciones en la consideración de Diego. Mascherano como patrón del medio y Di María por el carril izquierdo. Pablo Aimar de enganche y arriba Messi y Gonzalo Higuaín. Fue triunfo por 3 a 0, goles de Enzo, Di María e Higuaín, en el encuentro que duró 35 minutos. Hubo un satisfactorio en la evaluación del nivel que mostró este equipo, que podría tener una modificación: Maradona cree que ante la débil defensa peruana (le convirtieron 24 goles jugando de visitante y en esa condición perdió todos los partidos), Martín Palermo marcaría diferencias, así que al Loco nadie se animaría a descartarlo, a pesar de que en el segundo partido de la tarde no marcó, donde participó el resto de los citados, la victoria fue por 2 a 0 con goles de Demichelis y Agüero.

A la hora de la sobremesa nocturna, teniendo a todo el plantel como testigo, Diego Maradona y Julio Grondona se levantaron de la mesa para reunirse a solas en una sala continua al comedor del predio. Se sabe que, aunque todo se pose en las manos de D10s, el que aporta un poco de paz al cuerpo técnico es Don Julio.

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