11 de julio 2012 - 00:00

Triste modo de festejar

Triste modo de festejar
Ayer, 10 de julio, se cumplió un año más -y son ahora 158- del historial de nuestra Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Sabido que el tradicional festejo no se realizaría el mismo día -costumbre que rara vez se cumple, en estos tiempos-, alguna versión lo indica como para hacerlo el 25 del corriente, solamente quedaba a cargo de los paneles de cotización darle un marco adecuado al «Aniversario». Al repasar la actuación local, no existía modo más triste de encarar la misión de festejarlo. Sin ningún recato, ni intentos de modificarla, se gestó una pendiente llamativa que costó al Merval el 2,8% de pérdida y llegando al 3,11% en el conjunto de acciones locales (el M.AR). Un mínimo que bordeó perforar el piso, deteniéndose justo en los 2.309 puntos, cuando de previo alentaba a superar el techo de los 2.400 (cierre de 2.383 unidades). Fuera del circuito el lunes, con un martes donde el exterior mostró indicadores en franca debilidad, y con el vecino Bovespa cayendo más del 3 por ciento no hubo defensa posible. Se tocó máximo en 2.379 y concluyendo en 2.317 puntos. Justo el doble de bajas -40 papeles- por nada más que 20 aumentos dieron testimonio de una rueda que le pasó por encima al día del aniversario de la entidad. El volumen se ancló en los 33 millones de pesos, esfuerzo de contracción vendedora, sin resultado ante la ausencia terminante de contrapartidas compradoras.

Una serie de hechos desafortunados convergiendo para originar la rueda más floja del mes en el momento histórico de la Bolsa. Acaso un lamento del sistema con la única manera de expresarse: precios y negocios. Para peor, la semana pinta dura. Y la Bolsa, amarga.

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