Trump develó un ambicioso plan de baja de impuestos

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Busca hacer de EE.UU. el país industrializado más competitivo. Simplifica el gravamen a la renta y elimina el de sucesiones. No dijo cómo lo financiará.

Washington - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció ayer su esperada reforma fiscal, que establece fuertes rebajas de impuestos de empresas y particulares y que fue definida por el sitio web de The New York Times como la más ambiciosa "en décadas".

Los mercados festejaron la novedad, aunque el texto divulgado deja varios asuntos delicados para discutir y negociar y aunque los analistas explicaron que sin definiciones importantes el país corre el riesgo de afrontar un gran déficit fiscal adicional.

Según especialistas, el proyecto es un esbozo incompleto que deja al Congreso la tarea de negociar cómo se compensará el descenso de los ingresos fiscales para no afectar las cuentas públicas.

Wall Street cerró la rueda con ganancias y el Dow Jones, su principal índice, avanzó un 0,25% tras el anuncio. En tanto, el S&P 500 trepó un 0,41% y el tecnológico Nasdaq subió un 1,15%.

"Creo que todo el sentimiento de un mercado fuerte se debe a la esperanza provocada por la rebaja de impuestos", opinó el jefe economista de First Standard Financial, Peter Cardillo.

"Esta reforma protegerá a las familias de ingresos medios y bajos, no a los ricos", dijo Trump en el discurso que pronunció en Indianapolis (Indiana), en respuesta a las críticas demócratas.

Trump defendió que su plan, titulado "Marco unificado para arreglar nuestro fallido código fiscal", "simplificará" el código fiscal de Estados Unidos y lo hará "más justo". "Recortaremos drásticamente la alícuota para las empresas, para que las compañías y trabajadores estadounidenses puedan derrotar a nuestros competidores extranjeros y volver a ganar", aseguró el Presidente.

Su plan reduce la tasa para las empresas del 35% al 20%, algo por encima del 15% que había prometido al inicio de su mandatario.

Pese a esa marcha atrás, Trump se defendió al afirmar que el nivel del 20% pondría a Estados Unidos "por debajo del promedio de otros países industrializados", su gran objetivo para alcanzar una mayor competitividad.

"Este es un cambio revolucionario y los mayores ganadores serán los trabajadores de clase media, porque los empleos volverán a nuestro país, las compañías competirán por los trabajadores estadounidenses y los salarios seguirán creciendo", prometió.

La propuesta suprime además el impuesto a las sucesiones y simplifica las categorías de pago del impuesto a las rentas siete a tres: 12%, 25% y 35%. Esto implica una reducción de la alícuota máxima, actualmente del 39%, y un aumento de la mínima, hoy del 10%.

Además, las pequeñas y medianas empresas verán reducido al 25% su alícuota superior del impuesto a las sociedades, lo que supone su nivel "más bajo en más de 80 años", afirmó.

El mandatario les recordó a los demócratas que la política fiscal "históricamente no fue un asunto partidista" y que "no debería serlo ahora". La propuesta es la gran apuesta legislativa de Trump antes de que finalice el año, después del fracaso a la hora de revocar y sustituir la reforma sanitaria conocida como Obamacare, y que los republicanos se mostraron incapaces de sacar adelante pese a contar con mayoría tanto en la Cámara baja como en el Senado. Sobre la largamente prometida "derogación y reemplazo" del plan de salud de Barack Obama, Trump sugirió ayer que "probablemente" firmará un decreto al respecto.

El presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, acompañado de otros legisladores republicanos, dijo que la meta de la reforma fiscal es que "los estadounidenses reciban el nuevo año con un nuevo sistema" fiscal.

"Es ahora o nunca", señaló, y recordó la última reforma tributaria de gran porte fue en 1986 durante la presidencia del también republicano Ronald Reagan.

Pero los líderes demócratas rechazaron la propuesta. "Ni un centavo debe ir destinado al alivio fiscal para los más ricos", dijo el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer.

En tanto, la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, insistió en que "el marco fiscal de los republicanos no es una reforma tributaria sino uno que ayuda a los más ricos y golpea a la clase media con las facturas", denunció.

Agencias EFE, AFP y Reuters,


y Ámbito Financiero

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