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Trump pide que el Congreso investigue un supuesto espionaje de Obama en su contra
Sigue sin presentar pruebas, pero logró dividir opiniones entre oficialistas y opositores. Los demócratas rechazaron la imputación, pero no pudieron evitar que el tema quedara instalado.
ENEMIGOS ÍNTIMOS. Donald Trump y Barack Obama nunca disimularon una mutua antipatía. La rivalidad devuelve ahora al primer plano al expresidente con una imputación llamativa.
Al pedirle al Congreso que amplíe sus investigaciones, el propio Trump establece un vínculo entre sus denuncias de que fue espiado por Obama y el escándalo de los contactos entre sus colaboradores y altos funcionarios rusos.
Al menos tres comisiones del Senado y la Cámara de Representantes iniciaron investigaciones sobre la injerencia de Rusia en la campaña electoral, cuyo fin habría sido favorecer la victoria de Trump frente a su rival demócrata, Hillary Clinton. La administración Obama había acusado a los rusos de estar en el origen del "hackeo" de los correos electrónicos de colaboradores de Clinton.
Además, los múltiples contactos entre asesores del republicano y diplomáticos rusos durante la campaña y después de las elecciones aumentaron las sospechas de una colusión. El asesor de Trump para la seguridad nacional, Michael Flynn, debió renunciar el 13 de febrero. Y la semana pasada fue el secretario de Justicia (fiscal general), Jeff Sessions, quien debió explicar sus conversaciones con el embajador ruso en Washington, Serguéi Kisliak.
Para la oposición demócrata, las acusaciones de Trump contra Obama no tienen otro objetivo que desviar la atención sobre los contactos del equipo de Trump con los rusos, que acaparan el debate público desde la asunción del 20 de enero.
"No es más que una distracción. Desviar las miradas de las muy, muy graves interferencias de una potencia extranjera en nuestra democracia", declaró ayer Al Franken, senador demócrata por Minnesota, a la cadena ABC.
En tanto, la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, calificó en una entrevista con el canal CNN de "ridículas" las acusaciones de Trump.
Desde el Partido Republicano, el senador Marco Rubio dijo que ignora el origen de las acusaciones de Trump contra Obama, pero señaló que el Senado debería investigar el caso a fondo. "Todo el mundo necesita respirar hondo y calmarse aquí", recomendó Rubio en declaraciones a CNN.
| Agencias AFP, DPA y Reuters |


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