6 de marzo 2017 - 00:00

Trump pide que el Congreso investigue un supuesto espionaje de Obama en su contra

Sigue sin presentar pruebas, pero logró dividir opiniones entre oficialistas y opositores. Los demócratas rechazaron la imputación, pero no pudieron evitar que el tema quedara instalado.

ENEMIGOS ÍNTIMOS. Donald Trump y Barack Obama nunca disimularon una mutua antipatía. La rivalidad devuelve ahora al primer plano al expresidente con una imputación llamativa.
ENEMIGOS ÍNTIMOS. Donald Trump y Barack Obama nunca disimularon una mutua antipatía. La rivalidad devuelve ahora al primer plano al expresidente con una imputación llamativa.
Washington - El presidente de EE.UU., Donald Trump, pidió ayer al Congreso que investigue si su antecesor, Barack Obama, ordenó intervenir los teléfonos de la Torre Trump durante la campaña electoral.

"El presidente Donald J. Trump pide que, como parte de su investigación sobre la actividad rusa, las comisiones de Inteligencia del Congreso ejerzan su autoridad de supervisión para determinar si se abusó de los poderes de investigación del brazo ejecutivo en 2016", señaló el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, a través de un comunicado. Aludió a "informes", no especificados, "de investigaciones políticamente motivadas justo antes de la elección", a los que calificó de "muy inquietantes".

El texto se divulgó un día después de que Trump acusara en Twitter a Obama de haber intervenido sus teléfonos antes de las elecciones de noviembre, sin proporcionar pruebas de esa acusación. "¡Terrible! Me acabo de enterar que Obama había pinchado mis líneas en la Trump Tower justo antes de la victoria", escribió el mandatario en Twitter el sábado. Este comparó incluso la situación con el escándalo de Watergate, que terminó en 1974 con la presidencia de Richard Nixon.

El presidente de la comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, Devin Nunes, aseguró que la comisión investigará la denuncia del mandatario. Nunes dijo que la investigación abarca "la respuesta del Gobierno de EE.UU. a las acciones de agentes de inteligencia rusos durante la campaña presidencial". Agregó que "la comisión realizará pesquisas acerca de si el Gobierno espió las actividades de dirigentes de campaña de todos los partidos políticos", aunque sin hacer referencia específica a las denuncias de Trump.

Por otra parte, el portavoz de Obama, Kevin Lewis, contestó a la denuncia que "ni el presidente Obama ni ningún funcionario de la Casa Blanca ordenaron espiar a ningún ciudadano estadounidense".

A su vez, el director nacional de Inteligencia de Obama, James Clapper, declaró ayer al canal NBC que "no hubo tal actividad de espionaje contra el presidente electo cuando era candidato ni contra su equipo de campaña".

Al pedirle al Congreso que amplíe sus investigaciones, el propio Trump establece un vínculo entre sus denuncias de que fue espiado por Obama y el escándalo de los contactos entre sus colaboradores y altos funcionarios rusos.

Al menos tres comisiones del Senado y la Cámara de Representantes iniciaron investigaciones sobre la injerencia de Rusia en la campaña electoral, cuyo fin habría sido favorecer la victoria de Trump frente a su rival demócrata, Hillary Clinton. La administración Obama había acusado a los rusos de estar en el origen del "hackeo" de los correos electrónicos de colaboradores de Clinton.

Además, los múltiples contactos entre asesores del republicano y diplomáticos rusos durante la campaña y después de las elecciones aumentaron las sospechas de una colusión. El asesor de Trump para la seguridad nacional, Michael Flynn, debió renunciar el 13 de febrero. Y la semana pasada fue el secretario de Justicia (fiscal general), Jeff Sessions, quien debió explicar sus conversaciones con el embajador ruso en Washington, Serguéi Kisliak.

Para la oposición demócrata, las acusaciones de Trump contra Obama no tienen otro objetivo que desviar la atención sobre los contactos del equipo de Trump con los rusos, que acaparan el debate público desde la asunción del 20 de enero.

"No es más que una distracción. Desviar las miradas de las muy, muy graves interferencias de una potencia extranjera en nuestra democracia", declaró ayer Al Franken, senador demócrata por Minnesota, a la cadena ABC.

En tanto, la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, calificó en una entrevista con el canal CNN de "ridículas" las acusaciones de Trump.

Desde el Partido Republicano, el senador Marco Rubio dijo que ignora el origen de las acusaciones de Trump contra Obama, pero señaló que el Senado debería investigar el caso a fondo. "Todo el mundo necesita respirar hondo y calmarse aquí", recomendó Rubio en declaraciones a CNN.

Agencias AFP, DPA y Reuters

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