8 de marzo 2016 - 00:00

Túnez: golpe yihadista deja 53 muertos

Las fuerzas de seguridad tunecinas fueron blanco de varios golpes simultáneos en la frontera con Libia. No obstante, lograron repelerlos y abatir a al menos 36 yihadistas.
Las fuerzas de seguridad tunecinas fueron blanco de varios golpes simultáneos en la frontera con Libia. No obstante, lograron repelerlos y abatir a al menos 36 yihadistas.
 Túnez - Túnez sufrió ayer ataques simultáneos y "sin precedentes" que dejaron al menos 53 muertos en la ciudad de Ben Gardane, próxima a la frontera con Libia, lo que llevó a las autoridades tunecinas a ordenar el cierre del límite entre ambos países.

"El objetivo era trastornar la situación en materia de seguridad en nuestro país y establecer un emirato de 'Dáesh' (acrónimo en árabe del Estado Islámico) en Ben Guerdane", dijo el jefe del Gobierno Habid Essid. "Pero, gracias a todos los esfuerzos, a la cooperación entre nuestro ejército nacional y las fuerzas de la seguridad interior, la reacción fue fuerte y rápida", afirmó.

Túnez fue golpeado el año pasado por atentados mortíferos. Las autoridades ordenaron ayer el cierre de su frontera con Libia, donde el caos político reinante desde la caída del dictador Muamar el Gadafi permitió prosperar a los yihadistas del EI, y reforzaron las patrullas terrestres y aéreas en la región.

Los ataques, registrados al amanecer, tuvieron por objetivo un cuartel del ejército, una comisaría de la Policía y un puesto de la guardia nacional en Ben Guerdane, una localidad de 60.000 habitantes situada a escasos kilómetros de Libia. En la ciudad quedó establecido el toque de queda.

En un balance aún provisional, los Ministerios de Defensa e Interior señalaron que 36 yihadistas, seis guardias nacionales, tres policías, un aduanero y un soldado murieron en los enfrentamientos. Al menos otros siete civiles perdieron igualmente la vida en circunstancias no establecidas.

El número de extremistas implicados no fue precisado, pero las autoridades dijeron que había todavía operaciones "en curso para perseguir a los terroristas", de los cuales siete fueron detenidos.

Ayer, el presidente tunecino, Beji Caid Essebsi, condenó este ataque "coordinado" y "sin precedentes", que quizás tenía como objetivo "controlar" la región. "Los tunecinos están en guerra contra esta barbarie y estas ratas que vamos a exterminar definitivamente", agregó en una declaración pública

El presidente francés François Hollande destacó que su país "está junto a Túnez que, una vez más, fue atacado por ser un símbolo". Por su parte, el jefe de la diplomacia alemana, Frank-Walter Steinmeier, denunció un nuevo intento "de desestabilización de la democracia tunecina".

Túnez, que tiene más de 5.000 ciudadanos en las filas de organizaciones yihadistas en el extranjero según diversas estimaciones, expresa regularmente su preocupación sobre la situación en Libia.

Para tratar de protegerse, el Gobierno tunecino terminó hace poco la construcción de un "sistema de obstáculos" en cerca de la mitad de los 500 km de frontera común entre los dos países. El miércoles pasado, cinco extremistas armados provenientes de Libia murieron en Ben Guerdane cuando la guardia nacional tomó por asalto la vivienda en la cual se habían atrincherado.

Agencias AFP, DPA y ANSA

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