17 de agosto 2011 - 00:00

UCR descabeza comité de campaña: ahora sólo importan las bancas

Ricardo Alfonsín cerró la carrera hacia la primaria junto a Javier González Fraga, Gerardo Morales, Ernesto Sanz y Graciela Ocaña. Tras el resultado, el ala política desplazará de su comité de campaña a técnicos que la condujeron hasta ahora.
Ricardo Alfonsín cerró la carrera hacia la primaria junto a Javier González Fraga, Gerardo Morales, Ernesto Sanz y Graciela Ocaña. Tras el resultado, el ala política desplazará de su comité de campaña a técnicos que la condujeron hasta ahora.
No empezó bien Ricardo Alfonsín la campaña para la elección del 23 de octubre. La autocrítica que hizo por la magra cosecha de votos del domingo pasado, pareció más bien un pase de factura a la población por haberle tenido «miedo al cambio». Así lo declaró ayer, después de haber decidido el lunes a la noche junto con su comité de campaña que desde ahora reforzará el discurso hacia las grandes ciudades. Hay algo entre esos dos conceptos que parece no coincidir, si se tiene en cuenta el perfil del votante porteño, por ejemplo, que relegó a Alfonsín al quinto puesto.

El radicalismo tomó también otras decisiones ayer sobre el futuro de la carrera electoral hacia octubre. Por lo pronto, habrá cambios en el comité de campaña. En la calle Alsina trabajaron para darle un perfil mas político y equilibrado. En broma, uno de los integrantes de la mesa del Comité Nacional resumía: «Intentaremos que haya una campaña».

Además, reconociendo por lo bajo que la estrategia ya pasa por salvar la representación en las cámaras, legislaturas y concejos de todo el país, se mostrará desde el candidato a presidente hasta el último concejal: «Basta de campañas unipersonales», se afirmó.

Presentación

Esta semana, afirman, habrá una presentación del propio Alfonsín con los nuevos lineamientos de la campaña en todo el país.

Hubo ayer un ensayo de autocrítica por parte del radicalismo, demasiado tibio para el gusto de algunos dirigentes, tomando en cuenta el empate vergonzante con Eduardo Duhalde al que quedó sometida la UCR en la primaria: «No hemos sabido vencer ese temor que tiene la sociedad, que es el que muchas veces tenemos en la vida cuando tenemos que encarar los cambios», dijo Alfonsín. También atribuyó el triunfo presidencial a «la sensación de bienestar económico que tiene la gente».

Reconoció que «no es bueno que el poder no esté equilibrado. No es bueno lo que pasó en 2007, cuando el oficialismo tuvo mayoría en ambas cámaras», dijo alertando sobre el efecto que podría tener que el Gobierno volviera a controlar Diputados y tener una mayoría mucho mas cómoda en el Senado. «Hay que lograr un equilibrio en la composición de poder que evite lo que ya nos ocurrió y que advierta a los argentinos que no es bueno concentrar en un solo partido los espacios de poder», resumió.

«Tal vez nosotros cometimos errores en el modo de dar a conocer nuestras propuestas, y por eso estamos viendo las cosas que debemos corregir para reducir la diferencia. No veo que mi alianza con De Narváez haya influido en el resultado. Hemos salido segundos en todo el país», dijo el candidato ayer. Se refería a un punto complicado de la interna radical: tras la derrota, Federico Storani, que siempre se opuso a un acuerdo con De Narváez, ayer lo castigó con dureza.

Así, mientras Alfonsín se atajaba en algunas radios por los resultados, en otras Storani culpaba a ese acuerdo con el empresario por la performance bonaerense: «Hubo un oportunismo muy marcado que se pagó carísimo... en la provincia el desempeño fue casi un papelón», dijo.

«Cuando un dirigente va corriendo a los medios a hacer una crítica es porque no está preocupado por el partido. Si está preocupado por el partido, que lo diga en el partido, no en los medios», se quejó Alfonsín.

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