El DNU con el que Mauricio Macri activó el régimen de extinción de dominio -que busca recuperar bienes de la corrupción, el narcotráfico y la trata de personas, entre otros delitos- sigue vigente, pese al dictamen en contra de anteayer en la comisión bicameral de Trámite Legislativo. En vez de hacer silencio y defender la vigencia de la norma tal como la quiere el Gobierno, el oficialismo tensó aún más la cuerda en las últimas horas y cruzó al peronismo, quien tiene la llave para voltear la decisión del Ejecutivo en el Congreso.
Oficialismo agita gratis al PJ por la extinción de dominio
La UCR quiere un "compromiso público" del justicialismo -tiene la llave para voltear la decisión del Ejecutivo en ambos recintos- para votar ley. También reapareció y opinó el serpenteante Sergio Massa.
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A través de las redes sociales, la diputada radical Josefina Mendoza desafió a legisladores de ambas cámaras para que de forma pública hagan explícito su apoyo a la ley de extinción de dominio. “En tiempos electorales hay muchas promesas pero poco compromiso. Imagino que una cuestión tan sensible no debería ser problema para la política del país. Hablamos de recuperar lo robado para el Estado”, señaló.
“Parece increíble que tengamos que hacer estas cosas, para comprometer públicamente a la política y así dejar en evidencia a quienes se pelean para las cámaras, pero tienen como límite cuidar la casa y el auto de sus compañeros”, agregó Mendoza.
Como si fuera poco, reapareció en escena el serpenteante líder del Frente Renovador, Sergio Massa, quien pidió -como el peronismo, el cristinismo y ahora Mendoza- a que continúe el debate parlamentario. En esa línea, el zigzagueante tigrense dejó en claro que su espacio no piensa “dar ni un paso atrás en el respaldo ni en el impulso a la ley de extinción de dominio en la Argentina”.
Anteayer, peronistas, kirchneristas y la senadora salteña Cristina Fiore se abroquelaron y firmaron un dictamen de rechazo al DNU de extinción de dominio. Además, la misma cantidad de antimacristas se mantuvo a la hora de criticar el DNU que libera las frecuencias de Arsat para licitar a privados y el que voló la Secretaría de Deporte para crear la Agencia del Deporte Nacional. Sin embargo, las tres decisiones del Ejecutivo mantienen vigencia: sólo el rechazo en ambos recintos -por mayoría simple- pueden desactivar este tipo de medidas.
La extinción de dominio se volvió un dolor de cabeza para el Congreso. En 2016, un polémico texto fue aprobado entre massistas, macristas y peronistas en Diputados. Dos años más tarde, el justicialismo junto al kirchnerismo demolieron esa iniciativa en el Senado y aprobaron modificaciones muy lejanas a la versión original, y Cambiemos no acompañó. En los últimos meses, ya nadie quiso en Diputados debatir la insistencia del proyecto original o la aceptación del modificado. En resumen, dos cámaras insólitas que alimentaron al Gobierno a despreciar a los legisladores con ahínco a través de un DNU.


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