El presidente de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, también se comunicó la semana pasada con el poderoso secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno, preocupado por la posibilidad de que el freno a la entrada de insumos ponga en peligro la producción.
En diálogo con este diario, Mendiguren confirmó tanto la existencia de la carta a Echegaray como la charla con Moreno, de la que había dado cuenta este diario el martes.
«La carta a Echegaray se la hicimos llegar el martes, pero aún no tuvimos respuesta; intenté comunicarme telefónicamente con él por estos días, pero está en un congreso de tributaristas, y fue imposible entrar en contacto», le dijo el dirigente a este diario.
En relación con su charla con Moreno, reveló que también le pidió una prórroga para la 3.552 el jueves pasado. «Me aseguró que no hay riesgo de que esta medida afecte el nivel de actividad industrial, y que los mecanismos que se aplicarán serán transparentes y veloces».
El dirigente también se refirió a la queja esbozada por Brasil, y recordó que el principal socio del Mercosur mantiene un superávit comercial de larga data en su comercio bilateral con la Argentina.
La carta enviada a la AFIP -además de la suspensión de la entrada en vigencia del nuevo régimen de importaciones- pide aclaraciones sobre los mecanismos que se aplicarán para determinar qué partida puede ingresar al país y cuál no.
En grandes trazos, el contenido de la carta a Echegaray podría resumirse en los siguientes puntos:
La única semicerteza sobre este tema complicado es que Moreno dejará pasar insumos e impedirá la entrada de productos terminados. En las últimas semanas el funcionario reveló que tiene como meta de superávit comercial los u$s 12.000 millones, y no los u$s 10.000 millones de los que se hablaba hasta ayer. Con esa cifra (difícil de lograr, desde ya) en mente, obrará dejando pasar o no las importaciones.
Sin embargo, argumentan los empresarios que no será sencillo determinar qué es un «insumo». Un ejemplo que se escuchó ayer en Mar del Plata -donde Mendiguren y el vice de la UIA Juan Carlos Sacco compartieron estrado con Amado Boudou, Débora Giorgi, Oscar Parrilli y Daniel Scioli para el anuncio de una feria industrial en esa ciudad- es que un rollo de tela es un producto terminado para quien vende tela, y un insumo para un fabricante de camisas. También hay motores que se usan para el mantenimiento de plantas fabriles (sobre todo en los sectores metalúrgico y automotor), que podrían ser «terminados» o «insumos», de acuerdo con el humor del funcionario que deba decidir.
Pero aun cuando la autorización fuera concedida, aducen los industriales, en muchos casos no es lo mismo recibir el insumo en fecha que unos días después; muchas industrias tienen el «just in time» como un elemento crucial para su productividad y su control de costos.


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