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Un 17 light, sin Moyano y con el PJ relegado a segundo plano
Cristina de Kirchner
Aunque el PJ nacional está con el mando delegado en Daniel Scioli, si se aplica el axioma peronista que reza que el que gana conduce, la Presidente es visualizada como jefa del peronismo a pesar de lo cual no tiene programado un acto clásico por el 17 de octubre.
Para los peronistas, es como una fecha patria; sin embargo, en momentos en que el PJ -en sus distintas expresiones- expande su poder a los más altos niveles en las últimas tres décadas (el panperonismo controla 21 de 24 provincias), no habrá una celebración orgánica y oficial por el Día de la Lealtad.
El partido, de hecho, está en stand by y sólo se convocó para un congreso donde se avaló la integración en un frente, el FpV, para competir en octubre.
Por lo pronto, la Presidente tiene agendado el almuerzo con Coninagro que estuvo pautado para el último viernes, pero se suspendió por el fallecimiento de Elvio Macchia, pareja de Alicia Kirchner, y luego encabezará en la ex ESMA, donde funciona el canal Encuentro, una actividad por los 60 años de la televisión.
Además de que no hay necesidad de despliegue, el episodio de hipotensión que sufrió la mandataria hace unos días hizo que la agenda de la semana se acote al mínimo, aunque se adelante que habrá apariciones de la Presidente y candidata a reelegir hasta el jueves, como mínimo. En tanto, como ocurrió en la previa de las primarias del 14 de agosto, Cristina de Kirchner encabezará un acto de cierre en el teatro Coliseo que, como aquel, estará acotado a un grupo reducido de funcionarios y dirigentes, entre ellos ministros, gobernadores y figuras del universo K. Será el cierre del oficialismo.
Diez días atrás, la Presidente desechó la invitación de Daniel Scioli para compartir un megaacto en el estadio Único de La Plata, que finalmente se suspendió ante la decisión de la Presidente de no concurrir. El gobernador, ante eso, reprogramó su actividad y participó de una caravana en La Matanza junto a su compañero de fórmula, Gabriel Mariotto, y del intendente local, Fernando Espinoza.
Aunque el kirchnerismo nunca ha sido, desde que llegó al poder en 2003, adepto a grandes celebraciones peronistas, cuando Néstor Kirchner asumió la jefatura del partido en mayo de 2008, dio un giro y comenzó a ejercitar el protocolo partidario con cierto rigor.
Asistió, de hecho, a varios actos sindicales de ese perfil. Pero este año, eso no ocurrirá: de hecho, Hugo Moyano recordará el 17 de octubre durante un encuentro de dirigentes en la sede de la CGT, en la calle Azopardo.
En principio, no está prevista la presencia de funcionarios o dirigentes de peso del Gobierno en ese acto, que será de neto carácter gremial aunque, claro está, esa particularidad se leerá como otro indicio del pésimo «feeling» que existe entre el jefe de la CGT y la Presidente.
A su vez, la cita en la central obrera es sólo de los sectores alineados detrás de Moyano y de sus socios tácticos porque se descarta la presencia de otros grupos que están enfrentados con su conducción.
Será, en concreto, un reflejo de un rasgo común: la celebración del Día de la Lealtad se reducirá a una sucesión de festejos aislados, en los distritos, algunos a nivel provincial, de los distintos sectores, pero sin un encuentro que englobe al PJ, ni siquiera en su vertiente K.
La misma secuencia se repetirá con los cierres de campaña que se harán, provincia por provincia, y distrito por distrito.


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