23 de febrero 2017 - 00:00

Un abogado de derecha, que siempre se rodeó de amigos del poder

Brasilia - El abogado Alexandre de Moraes, elegido ayer para ocupar una plaza en el STF, es un incondicional del presidente brasileño, Michel Temer, que llega al máximo tribunal bajo la borrasca política suscitada por la corrupción en Petrobras.

Desde mayo, cuando Temer asumió el poder primero en forma interina y luego definitiva tras el juicio político que condujo a la destitución de la expresidenta Dilma Rousseff, De Moraes, de 48 años, ocupó el cargo de ministro de Justicia.

Durante su gestión recibió numerosas críticas, en buena medida en los últimos meses, cuando se desató una fuerte ola de violencia en las cárceles, que desencadenó reyertas en las que murieron unos 150 presos. En las últimas semanas, mientras ya preparaba su candidatura al Supremo, hubo recurrentes huelgas de policías en varios estados de Brasil.

De Moraes es considerado un jurista de "línea dura", con una línea ideológica claramente volcada hacia la derecha.

Estudió derecho constitucional en la Universidad de Sao Paulo (USP) y en esa misma institución, en la que también fue profesor, obtuvo un doctorado en Derecho de Estado.

Es autor de varios libros sobre derecho constitucional y en un trabajo académico, publicado hace 16 años, se pronunció en contra de que "personas que ejerzan cargos de confianza en el Gobierno sean propuestos por el presidente como magistrados de la Corte Suprema", lo que pareció olvidar al aceptar su candidatura.

Fue fiscal del Ministerio Público de San Pablo, secretario de Justicia de ese estado y presidente de la hoy extinta Fundación de Bienestar del Menor (Febem) paulista, que regía unos violentos reformatorios que durante años fueron objeto de duras críticas de grupos de derechos humanos.

En 2010 fundó su propio estudio jurídico San Paulo, en el que tuvo clientes polémicos, como una empresa de transportes que fue investigada por supuestos vínculos con la banda criminal Primer Comando Capital (PCC).

También fue abogado de Eduardo Cunha, dirigente del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que lidera Temer, y que en 2016 fue despojado del cargo de presidente de la Cámara Baja, luego de su escaño y acabó en la cárcel por supuesta corrupción.

Agencia EFE

Dejá tu comentario