21 de julio 2010 - 00:00

Un ajuste que indignaría a Wall Street

La Habana - Cuba comenzó a reorganizar su fuerza laboral para reubicar en los próximos cinco años a un millón de trabajadores en empleos más productivos, un plan que estará acompañado por severas reformas económicas, reveló el Partido Comunista (PC).

El objetivo es impulsar a la golpeada economía de la isla con la rotación de «trabajadores innecesarios» -según el propio Raúl Castro- a puestos en los que realmente puedan desempeñarse.

«Esperamos eliminar 200.000 puestos de trabajo anualmente, unos 100.000 de ellos durante el próximo año solamente en la capital», afirmó un economista militante del Partido Comunista que requirió el anonimato.

Castro afirmó en abril que en Cuba sobraban más de un millón de trabajadores y que las plantillas serían reducidas como parte de sus esfuerzos por modernizar la economía. Poco antes, en enero, todas las entidades del Estado habían recibido órdenes de revisar sus plantillas y recortar cargos, al parecer con resultados dramáticos.

«Tenemos más de 304.000 trabajadores, de los cuales es necesario reorientar unos 79.000», afirmó el ministro de Comercio Interior, Jacinto Angulo Pardo, sólo en referencia al área a su cargo. «Eso se hará en cinco años en un proceso gradual como parte del reordenamiento del sistema empresarial, de la red de comercialización y de los modelos de gestión, cuyo objetivo es descargar al Estado de gastos que no se corresponden y mejorar la eficiencia», indicó.

Según las fuentes, el plan fue puesto en marcha recientemente, por lo que el número de despidos es todavía reducido, explicaron las fuentes. Por lo pronto, a los nuevos desempleados se les ofrecen otros puestos de trabajo, si es que están disponibles.

«El personal que ya está en edad de jubilación, a no ser que tenga un perfil técnico especializado, se acogerá al retiro y los que están en edad laboral se les harán hasta tres ofertas para ser reubicados», dijo un funcionario del Partido Comunista en Holguín, en la región oriental del país.

Las opciones de trabajos son limitadas porque en Cuba el Estado emplea a cerca del 85% de la fuerza laboral de cinco millones. El Gobierno asegura que la tasa de desempleo es de sólo el 2%.

Quienes no acepten las ofertas iniciales de los nuevos empleos tendrán que ir a las oficinas del Ministerio de Trabajo, solicitar tierras en usufructo y dedicarse a la agricultura o vivir de las remesas que envían los familiares desde el extranjero o de negocios ilícitos.


El Gobierno probablemente hará reformas económicas tras el plan de reorganización laboral que permitan más trabajo por cuenta propia y la creación de otros puestos, la mayoría de los cuales están actualmente restringidos, indicaron analistas.

«Este plan probablemente es una señal de otras reformas políticas adicionales, porque la política ahora no está generando nuevos empleos», afirmó Phil Peters, un experto en Cuba del Lexington Institute con sede en Virginia.

Agencia Reuters

Dejá tu comentario