4 de noviembre 2009 - 00:00

Un año a lo Maradona

Un recuento de imágenes del año maradoniano al frente del seleccionado. Hoy Diego Maradona cumple su primer aniversario. Su mayor desafío fue lograr la clasificación mundialista y cumplió con el objetivo, a pesar de que Argentina careció de identidad futbolística.
Un recuento de imágenes del año maradoniano al frente del seleccionado. Hoy Diego Maradona cumple su primer aniversario. Su mayor desafío fue lograr la clasificación mundialista y cumplió con el objetivo, a pesar de que Argentina careció de identidad futbolística.
La punta del Apertura 2008 la peleaban sin darse la más mínima ventaja Tigre, Lanús, el Boca de Ischia (en pleno conflicto de Mauricio Caranta) y San Lorenzo con la conducción de Miguel Russo. Ángel Cappa llegaba a Buenos Aires ese martes para ser nuevamente el DT de Huracán. Simeone arribaba a Guadalajara para enfrentar a Chivas con River por la Sudamericana. Manchester United le subía el sueldo a Cristiano Ronaldo para que no caiga en la tentación de la suculenta oferta de Real Madrid. El «Ogro» Fabbiani todavía se lamentaba del gol perdido en el clásico del fin de semana anterior y Jorge Ameal asumía formalmente como presidente de Boca en reemplazo del desaparecido Pedro Pompilio.

Todo esto, que parece tan lejano y ocurrió hace sólo 365 días, quedó en segundo o tercer plano en el planeta fútbol. Diego Maradona, en el atardecer de la tarde del 4 de noviembre, aparecía en la sala de conferencias del complejo de Ezeiza flanqueado por Julio Grondona y el flamante mánager general de selecciones, Carlos Bilardo. «Es un honor y es como un sueño estar en la Selección junto a Carlos», así, con poco de preciso pronosticador, Diego daba su puntapié inicial como seleccionador nacional. Esa misma presentación sirvió para comunicar los convocados para el amistoso del 19 en Glasgow frente a Escocia. «Con el tiempo vamos a definir el cuerpo técnico. No lo tenemos resuelto, estamos viendo», y el mismo 10 agregó que de sus ayudantes esperaba «lealtad absoluta. Que sean de fierro. Que estén para trabajar». Sonó premonitorio, ¿no?

Ha pasado mucha agua bajo el río, fiel al estilo Maradona, la cautela no apareció ni en los silencios. Negativa de Grondona a Ruggeri. Triunfo en Escocia, polémica y renuncia de Riquelme. Nacimiento de su primer nieto, seis goles en Bolivia e ida el spa italiano donde comunicaron una lista de seleccionados a sus espaldas. Derrota con Brasil en Rosario, Palermo heroico en el último instante ante Perú. Pasaje a Sudáfrica en Montevideo y que la sigan chupando. Mucho, demasiado. Si es la Selección y encima la conduce Diego, todo es multiplicado y hasta potenciado. Indudablemente, el DT (Diego Técnico) fue haciéndose camino al andar, a prueba y error, pero no siempre con aprendizaje. El equipo no estuvo ni cerca de lo que puede dar. Hubo actitudes que se cuestionan con la de un líder de grupo, pero sin contradicciones no sería Maradona, y esa parte también estaba dentro de la elección de Grondona hace un año. Con el objetivo cumplido de la clasificación, el próximo balance deberemos hacerlo en ocho meses, cuando sepamos qué fue de nuestra suerte en la Copa del Mundo. Del ciclo Maradona por ahora sólo hemos pasado doce meses, demasiados en la vida del 10.

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