Además de esto, hecho que capturó ayer las portadas de los sitios informativos en internet, el "arrepentido" señaló que "entre 150 y 200 millones de dólares" en negro generado por la trama de corrupción fluyeron hacia el gobernante Partido de los Trabajadores (PT).
El hecho, que complica más la situación política de la presidenta, se vincula con un supuesto soborno de la empresa holandesa SBM Offshore, que habría ido a parar a la campaña de Rousseff, dijo Barusco.
"Se le pidió a SBM un patrocinio de campaña, pero que no fue entregado directamente por ellos. Yo recibí el dinero y lo transferí en un arreglo de cuentas", expresó Barusco, quien agregó que los fondos fueron entregados al tesorero del PT, Joao Vaccari.
El exfuncionario de Petrobras aclaró que el dinero fue pedido como un "refuerzo" para la campaña presidencial de 2010 y, ante las insistentes preguntas de los legisladores, afirmó que dicho dinero fue para la campaña de Rousseff.
Barusco es uno de los cuatro exaltos funcionarios de Petrobras arrestados en los últimos meses por supuesta participación en una red de corrupción que habría desviado unos 3.700 millones de dólares de la mayor empresa brasileña entre 2004 y 2012.
El exgerente firmó con el Ministerio Público un acuerdo de "delación premiada", mediante el cual suministró informaciones sobre el esquema de corrupción y se comprometió a devolver al Tesoro unos 97 millones de dólares en sobornos que recibió y que están depositados en cuentas bancarias en Suiza.
Vaccari está en una lista de 54 personas que serán investigadas por el Ministerio Público Federal por supuestos nexos con la red de corrupción en Petrobras.
Además del tesorero del PT, la lista incluye a otros 46 políticos -casi todos oficialistas-, entre ellos los presidentes de la Cámara baja, Eduardo Cunha, y del Senado, Renan Calheiros, ambos de un partido, el PMDB, aliado del Gobierno.
Las informaciones sobre el uso del dinero desviado para financiar campañas políticas del PT ya habían sido reveladas a la Justicia, según las informaciones divulgadas por el juez encargado del caso, Sergio Moro. Sin embargo, el impacto de la revelación pública de Barusco fue fuerte en momentos en que Brasil se prepara para las manifestaciones convocadas para el domingo, en las que se reclamará el juicio político de Rousseff.
En su testimonio ante la CPI, Barusco también confirmó que sostuvo varias reuniones con el tesorero del PT y con otros directores de Petrobras para definir el reparto de los sobornos recibidos de empresas que tenían contratos con la petrolera controlada por el Estado.
El exfuncionario admitió, por otra parte, que empezó a recibir sobornos de empresas en 1997, dos años después de ingresar como funcionario de Petrobras, pero enfatizó que esta práctica recién se volvió "institucional" a partir de "2003 y 2004", después de la llegada del PT al poder tras la investidura de Luiz Inácio Lula da Silva.
| Agencias DPA, AFP, ANSA y EFE, y Ámbito Financiero |


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