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Un Colón repleto aplaudió a Lavandera e Izquierdo
Juan Pablo Izquierdo brindó, con la Orquesta de Cámara de Chile y Horacio Lavandera como solista, notables versiones de Beethoven.
La reaparición en el Teatro Colón de Horacio Lavandera (el ex niño prodigio que tiene sus propios «fans» en el público porteño) tras 6 años sin actuar en esa sala fue un agregado de interés al segundo concierto del ciclo de Festivales Musicales. Pero, sin desmerecer en nada la brillante actuación del pianista argentino, se puede decir que apenas comenzado el concierto la envergadura musical que mostraron de la Orquesta de Cámara de Chile y su director Juan Pablo Izquierdo fue llenando al público de un entusiasmo no menor, aún cuando el repertorio no era en absoluto novedoso ni original.
Íntegramente dedicado a Ludwig van Beethoven, el programa se inició con la vivaz obertura de «Las criaturas de Prometeo», el ballet escrito entre 1800 y 1801 y estrenado en el Burgtheater de Viena. Ya pudo advertirse desde este comienzo la solidez del sonido y la precisión y claridad transmitida por Izquierdo, a quien sus músicos siguen al milímetro en su gestualidad vehemente.
Largamente ovacionado tanto antes como después de su actuación, Lavandera se unió a los músicos chilenos para interpretar el «Concierto para piano número 5», el más difundido y técnicamente más difícil de los escritos por Beethoven. Con un óptimo entendimiento con la orquesta y su director (ya habían tocado juntos esta obra el año pasado), Lavandera desplegó su fenomenal virtuosismo -llevando las escalas a una velocidad vertiginosa-, en una versión respetuosa del carácter de esta partitura.
Para el segundo tramo del concierto quedó la «Sinfonía Heroica» opus 55, de la que la Orquesta de Cámara de Chile brindó una versión que sorprendió por su limpidez, por la gama de matices e inflexiones de la que el director la dotó, por la concentración con la que sus músicos vertieron esta partitura tan intensa y revolucionaria para su época. La sala del Colón, repleta, dedicó también un aplauso prolongado y caluroso a estos artistas trasandinos, que habían demostrado que, por más transitado que sea un autor, siempre es posible brindar sus obras en una versión revitalizante y memorable.


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