13 de febrero 2012 - 00:00

Un comienzo que ilusiona y desafía

El primer examen que se le presentó lo rindió con creces y, probablemente, sirva para lo que viene por delante. Por undécimo año consecutivo, el equipo argentino logró mantenerse en el Grupo Mundial y clasificarse para los cuartos de final de la Copa Davis. Sacó adelante una serie que asomaba más que complicada frente a Alemania, sobre el polvo de ladrillo del Stechert Arena, en Bamberg, con un score contundente: 4-1. En la próxima estación aparece Croacia, verdugo de Japón (ver aparte), del 6 al 8 de abril, en el estadio Mary Terán de Weiss, en Parque Roca. Lo más alentador con vistas al futuro es que cualquier adversario tendrá que venir a nuestro país para lo que queda de 2012. Si bien hay mucho camino por recorrer en busca de la Ensaladera, la localía es un factor muy importante, que acrecienta las posibilidades.

El triunfo ante el conjunto alemán aparejó una presentación promisoria de la era de Martín Jaite, escoltado por Mariano Zabaleta. Ambos debieron pensar una táctica que funcione sin Juan Martín del Potro, el número uno del tenis vernáculo. En diálogo con los protagonistas, acordaron cada decisión: inclinarse por David Nalbandian para el single del viernes y redoblar la apuesta con su presencia en el dobles con Eduardo Schwank, a pesar del intenso partido que el cordobés había disputado ante Florian Mayer, que lo hubiera dejado exhausto para un quinto punto. «Poner a Nalbandian fue una decisión difícil. Nos jugamos y nos salió bien. Nuestro dobles siempre fue David-Schwank y Chela lo sabía», aseguró el capitán.

Mismo equipo

Exceptuando la ausencia de Del Potro, quien aún no confirmó su presencia ante los croatas, Jaite mantuvo el equipo que había conformado su antecesor, Tito Vázquez, con la intención de generar un clima distendido, en el que prime la buena onda.

Un párrafo aparte merecen los jugadores. Nalbandian certificó su garantía para este tipo de compromisos. Tanto en el singles del viernes como en el dobles, arrancó en desventaja y supo revertirla, a fuerza de su mentalidad granítica y de sus sutilezas tenísticas. Mónaco cumplió al

pie de la letra su papel an-

te Philipp Petzschner, y Schwank, a partir de su sobresaliente labor en el dobles, sigue afianzándose como pieza fundamental del equipo. En este contexto, si no aparecen ausencias por renuncia o por lesión, Jaite cuenta con un grupo confiable.

Tal vez, el desafío ma-

yúsculo para la temporada copera será insertar a Del Potro, sin que repercuta en el clima, sobre todo por las rispideces que, en su momento, surgieron con Nalbandian. De todos modos, la convivencia que tuvieron el año pasado en Belgrado y en Sevilla fue satisfactoria. Incluso el sábado, luego del punto decisivo en el dobles, el Nº 10 del mundo los felicitó vía Twitter: «¡Felicitaciones a los chicos y todo el equipo por el gran triunfo frente a Alemania!», escribió. Aunque suene a una verdad de Perogrullo, la presencia de «la Torre de Tandil» potencia la capacidad del equipo y lo transforma en un arma imprescindible para ir en busca de la Davis.

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