22 de octubre 2015 - 00:00

Un coro alemán que dejó dudas

Concierto de la Capella St. Crucis (Hannover). Dir.: F. Lohmann. Comentarios: M. Videla. Obras de H. Schütz, J. S. Bach, F. Mendelssohn y F. Martin (Academia Bach de Buenos Aires, Iglesia Metodista Central, 20 de octubre).

Luego del lamentable cese de actividades de la asociación Festivales Musicales, a fines del año pasado, la Academia Bach de Buenos Aires, también dirigida por el intérprete y difusor Mario Videla, llevó adelante su temporada número 33 en la Iglesia Metodista Central. Justamente, el ciclo (que el año que viene estará dedicado parcialmente a Mozart) cerró el martes con la presentación de un coro alemán, la Capella St. Crucis de Hannover.

El repertorio se centró en la evolución de la música a doble coro, desde el barroco temprano hasta el siglo XX, con una selección inteligente de obras y autores: Schütz, Bach, Mendelssohn y Frank Martin. Menos afortunada fue la realización musical de las piezas, cada una de ellas con dificultades puntuales que la agrupación germana no siempre pudo afrontar con solvencia.

La Capella St. Crucis, que Florian Lohmann dirige con pulcritud, sufre de algunas falencias notables de empaste y especialmente de balance de agudos y graves (estos últimos prácticamente ausentes), los ataques son casi siempre imprecisos en afinación y el rango dinámico es -a juzgar por lo que pudo apreciarse en su debut argentino- bastante acotado. Desde el "Deutsches Magnificat", de Heinrich Schütz, estos rasgos se hicieron evidentes, y en el motete "Der Geist hilft unser Schwachheit auf" BWV 226 de Bach la decisión de abordarlo sin el sustento de un continuo trajo como consecuencia una calatura importante.

De los dos motetes de Félix Mendelssohn que se escucharon, "Warum toben die Heiden" y "Richte mich, Gott", sólo el segundo alcanzó un nivel técnico e interpretativo aceptable. Como gran final la Capella St. Crucis ofreció una obra ambiciosa, bellísima y de grandes exigencias: la Misa a doble coro del suizo Frank Martin, y no sería exagerado decir que llegó apenas con lo justo, sin que hubiera mucho margen para la auténtica expresión, como había sucedido en el resto del concierto.

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