29 de junio 2010 - 00:00

Un día en el desierto

Un día en el desierto
Si bien resultó un arranque de semana inocuo e incoloro y a lo largo de todos los índices, en nuestro medio esto se vio más diluido todavía por una caída de tensión en los negocios y que arriba justo en la zona del mes, donde se formaliza la zona roja del remate del período. Y es más natural el percibir comienzos mensuales donde se adviertan pasos más cautelosos, hasta notar en qué punto se sitúa la intención de los operadores.

La fecha tuvo aditamentos muy especiales y conjuntos, como pocas veces. Porque en el fin de semana surgieron las precisiones acerca de la «reforma» en Estados Unidos sobre el sector financiero y bancario. Y, a renglón seguido, se formalizó el mensaje conjunto del Grupo de los 20, quedando nítidamente establecido -más allá de disidencias de la minoría- que se propende a concretar un «ajuste» de proporciones, en las administraciones de los países. La respuesta del mercado de riesgo resultó con un cierre apático del indicador mayor -el Dow Jones- casi quedando en neutro. Con el Bovespa asumiendo directamente una rebaja, del 0,9%, para llegar la tónica a nuestro recinto y donde las mentes parecieron estar más dispuestas a seguir el Mundial, que a proponerse generar órdenes para los títulos privados. Sin llegar a los $ 25 millones de efectivo, por momentos se debió trabajar en medio de un desierto, haciéndose un tránsito sumamente «pesado» el recorrido horario. También aquí hubo perfil definido a la baja, con 1,11% en el Merval clásico, quedando en el piso mínimo del día -«2.292» puntos- y decreciendo desde los «2.318» de máximo.

Con «23» alzas y «37» títulos en retroceso, se completó el dibujo de un día que se desarrolló como si estuviera dibujando. La Bolsa, con el crayón.

Dejá tu comentario