23 de octubre 2015 - 00:18

Un doble crimen podría quedar sin condenados

  La noticia fue de alto impacto. Y no es para menos. Un matrimonio asesinado, descuartizado e incinerado en una casa de Pilar. La noticia sumó mayor conmoción cuando se supo que por el crimen de Ricardo Klein y de su mujer Miryam Kowalchuk habían quedado detenidos los hijos de ambos.

Karen, hija de Ricardo, y Leandro Yamil Acosta, hijo de Miryam, fueron detenidos desde el arranque de esta historia. Se supo luego que eran hermanastros y a la vez pareja. Se supo además que con ellos vivían dos hermanitos de 11 años, hijos propios del matrimonio asesinado. Apenas la detuvieron, la única que habló fue Karen. En su relato culpó de los homicidios a Leandro. Hizo un relato con algunos detalles. Contó cómo Leandro había matado a Ricardo Klein de un disparo en la cama, y luego había ejecutado de tres disparos a su madre, delante de ella. Siempre según el relato de Karen, tras los homicidios, Leandro la amenazó y le dijo: "Si hablás, te quemo viva". "Yo me encargo de todo", le aseguró.

Durante unos 11 días, los cuerpos quedaron en un galpón de la casa. Las víctimas fueron descuartizadas e incineradas en dos fogatas. Más tarde, Acosta contrató a un cartonero para que descarte los restos en 16 bolsas. En todo ese tiempo, Karen siguió su vida como si nada. Fue a trabajar a un shopping y llevó todos los días a sus hermanitos al colegio. Para el fiscal Marcelo Vaiani, Karen y Leandro eran coautores de la masacre. Es más, imputó a Karen de haber financiado la compra del arma homicida y de las herramientas para el descuartizamiento. También mencionó que tuvo libertad ambulatoria para denunciar a Acosta durante 11 días y no lo hizo. En el medio, apareció la abogada Mónica Chirivín, defensora de Acosta, y ventiló de todo. Contó que Acosta había cometido actos de canibalismo y de necrofilia en la masacre. Planteó que hasta tuvo goce sexual en su accionar criminal. Sin embargo, Acosta nunca declaró.

La abogada deslizó que Acosta podría ser inimputable. De hecho logró que lo trasladen a una unidad donde alojan a pacientes con trastornos psicológicos. Parte del dictamen del juez de garantías de Pilar Walter Saettone cambió lo planteado por el fiscal. El juez le cree a Karen y la dejó libre. Con este dictamen, el juez usó los dichos de Karen para dejar preso a Leandro. Es más, ya libre, Karen pidió la tenencia de sus dos hermanitos de 11 años. Así como está planteado el caso, el doble crimen podría quedar sin condenados.

El tema es así: Karen difícilmente vuelva a prisión. Es poco probable que el fiscal pueda sumar más prueba para revertir la decisión del juez. Y en el caso de Leandro Acosta, si prospera el pedido de la defensa, podría ser declarado inimputable, es decir, que no recibiría castigo penal. Lo mandarían a un psiquiátrico, pero no terminaría condenado. Los que están disconformes con la decisión del juez son los tíos de Karen. Para ellos, esta joven de 22 años fue coautora de la masacre y debería ir a la cárcel. Por ahora, la Justicia no les da la razón.

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