8 de septiembre 2014 - 00:00

Un enorme bolsón de corrupción

El exdirector de la compañía, Paulo Roberto Costa, que con su actual "delación premiada" contra decenas de políticos oficialistas complica más la campaña electoral de Dilma Rousseff, fue detenido bajo acusaciones de haber liderado una red de lavado de dinero dentro de la petrolera estatal que movió al menos 4.500 millones de dólares.

Antes de este escándalo, la presidenta ya había sido salpicada por un hecho de corrupción en Petrobras cuando, como jefa de Gabinete, autorizó en 2006 la adquisición de una refinería en Pasadena, Texas, una operación que causó importantes pérdidas a la estatal brasileña.

Se estima además que en el período en que la actual mandataria dirigió el Consejo de Administración de Petrobras (2003-2011) fueron aprobados negocios fallidos que, sólo en los últimos tres años, generaron pérdidas por 80.400 millones de dólares.

La empresa también es investigada por haber recibido millonarias coimas para favorecer a una firma holandesa en el alquiler de plataformas petroleras.

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