25 de julio 2011 - 00:00

Un final muy desvaído

Un final muy desvaído
Todo lo visto en la cuarta fecha dejaba entrever que el remate semanal podía ser a pedir de nuevos repuntes. Sin embargo, el viernes dejó una imagen muy debilitada y en lo que hace a nuestro mercado en la dualidad de precios y volumen. Europa no abandonó la línea de las mejoras, a partir de haber aplicado solución «a la americana» y repartiendo sumas en euros como si fueran chocolatines. Además, con la promesa de continuar asistiendo a los contusos que puedan suceder a los griegos. Pero en zona del Dow Jones pareció disiparse rápido el contagio, a la espera de ese «acuerdo» donde los chocolatines renovados vendrán de color verde. El índice de Wall Street bajó el 0,34%. A Buenos Aires le llegaron esas señales como para también generar un leve negativo final -del 0,31%-, aunque creando mayor desencanto en virtud de lo que había prometido el ritmo del jueves. Un mínimo Merval de 3.350 puntos, llegando a un máximo de 3.367 unidades, para concluir en 3.356 sin pena, pero sin gloria...

Las diferencias mostraron lo ajustado de las posiciones enfrentadas, cuando 30 papeles subieron y otros 32 descendieron. La aplicación de la variable restante, el volumen, solamente $ 31 millones fueron evidencia de una rueda muy «pesada» para transar, decayendo mucho en su liquidez.

 La semana: panorama extendido que dio saldos positivos por las ruedas con rebotes, donde el Dow Jones sumó el 1,6%, el Bovespa se anotó con el 1,3% y quedó rezagado el Merval con una suba del 0,9%. Final de pronóstico inestable. La Bolsa, con piloto.

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