21 de noviembre 2012 - 00:00

Un mensaje, detonante de la ira

Infidelidad, celos enfermizos y un mensaje de texto aparecen como las claves para entender el desenlace trágico del matrimonio del exgobernador de Río Negro Carlos Soria y Susana Freydoz.

Entre los principales testimonios del círculo íntimo de la pareja durante el juicio, que se extendió durante seis semanas, el de Edgardo Peacock, amigo de la adolescencia de Soria, fue considerado decisivo para desprender algún indicio sobre las motivaciones que tuvo la viuda para matar a su esposo.

Peacock habló de sospechas de infidelidad de Freydoz y de constantes discusiones con respecto a ese tema. Recordó en su declaración la última cena junto a la pareja el 22 de diciembre, donde notó que Freydoz le decía todo el tiempo «papi» a Soria, hasta que el por entonces gobernador se enojó.

«Nunca le pregunté al Gringo (Soria) detalles, pero quedaba entendido que tenía una amante. Me lo sugería. Siempre con letra borrosa», señaló Peacock.

Con estos testimonios apareció por primera vez durante el juicio la posible figura de otra mujer en la vida amorosa de Soria, y con nombre propio: «Paula».

Los dichos de Peacock fueron ratificados por su esposa, Elsa Romagnoli, amiga íntima de Freydoz. La mujer también admitió haber visto un mensaje de texto que decía «a pesar de todo te extraño», que estaba en la bandeja de salida del celular del gobernador fallecido.

«Cómo querés que me relaje y disfrute si encuentro este mensaje», le habría dicho Freydoz a Romagnoli durante la cena entre las parejas amigas a fines de 2011. Según Romagnoli, Freydoz creía que la relación estaba terminada, pero encontrar el mensaje «la puso mal»; asumió que «el sentimiento de Carlos perduraba hacia Paula».

Con respecto a esta mujer, Peacock sostuvo que «Paula aparte de kinesióloga le daba otros tipos de servicios», y al ser requerido por la Cámara Primera en lo Criminal de General Roca que explique a qué se refería dijo «servicios íntimos».

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