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Un misterio que sigue en Pehuén Có
Lo que nadie discute es que Andrea trabajaba en un colegio de esa ciudad de unos 800 pobladores estables y que hace poco más de tres meses -el 15 de julio- se fue antes del trabajo, dejó sus objetos personales en el lugar, y nada más se supo de ella. En el medio de la búsqueda su esposo se quiso suicidar. Sobrevivió y dio un relato "enroscado" de lo que pudo haber pasado con su mujer. Para la causa, el marido no es sospechoso.
Es más, la principal hipótesis de la fiscalía es que Andrea no fue víctima de un delito. La hipótesis que más le cierra a la fiscalía es la de un suicidio aguas adentro. Lo raro, dentro de esta posibilidad, es que el cuerpo no aparece y que el mar no lo devolvió a la costa.
Sin embargo, nada se descarta. Por ejemplo, esta semana que pasó un rumor de pueblo llegó a Tribunales y cobró fuerza de operativo. Según un testimonio, Andrea tenía una relación paralela con el cocinero del colegio. Se sospechó entonces que este hombre la había asesinado y arrojado en un pozo ciego. Para descartar una hipótesis fundada en nada, el juez autorizó allanar la casa del empleado "en urgencia". Incluso se revisó el pozo ciego. No encontraron nada. Todo volvió a fojas cero.
Lo extraño del caso no es sólo la desaparición de Andrea sino que a cuatro días de su ausencia, su esposo Gustavo Martínez Ipucha apareció herido en la casa de su madre. Primero le dijo que se había caído de un cuatriciclo mientras colaboraba en la búsqueda de su mujer. Luego, su estado empeoró, lo internaron y descubrieron que tenía un balazo. Más tarde el hombre admitió que había intentado matarse.
Cuando se recuperó de la herida, pudo declarar. "No sé por qué Andrea no aparece. Yo fui a buscarla a la escuela a las 17.45 y había salido antes de esa hora...", arrancó su relato. A los 20 minutos de la ausencia, llamó a la Policía. "Ahí yo pensé, 'alguien se la llevó´...", sospechó de entrada. "Para mí se fue de Pehuen Co, tengo miedo de que la haya secuestrado alguien", dijo en esa misma declaración, pero en paralelo contó que su mujer estaba deprimida y que podía haberse ido por su cuenta. "No sé qué pasó, ella estaba mal, estaba mal con alguien. Después me enteré que había discutido con alguien, creo que en la escuela. Mi relación con ella es normal. No tenía otra pareja, no era de esas personas", explicó.
Según Martínez Ipucha, "Andrea hace tiempo que andaba deprimida, tomaba medicación. Espero que no haya hecho nada contra su vida. Ella no usa armas". Finalmente, al marido le preguntaron sobre su intento de suicidio y dio un relato más extraño aún. "Respecto al accidente, no sé qué me paso, yo tenía un arma para espantar los lobos marinos, pero si agarré ese día el revólver, no recuerdo. Si lo agarré fue para pegarme un tiro. No sé qué me paso... se ve que estaba enloqueciendo por no encontrar a Andrea, me parece que estaba muy mal". La causa sigue. El misterio parece eterno.


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