… que es probable que la nueva “martingala” para que se liquide, aunque sea, una parte de la soja 22/23 que aún no entra al circuito de la exportación y/o la industria, puede que tenga ahora algún éxito…
Un ojo en el cielo y otro en los costos
Hasta Santa Rosa (ayer) sin lluvias. Malestar por nuevas medidas. Incendios graves por la seca. Faltan insumos y suben costos. Enoja demora de Emergencias y también más bonos.
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Es que el nuevo mecanismo, que “saltea” la prohibición del FMI de apelar a un nuevo dólar agro, permitiría, según ya consignaba la semana pasada, la Universidad Austral, que “las exportaciones de granos con valor agregado (aceite y harina de soja, pero podría extenderse también a girasol) disponer libremente del 25% de las divisas generadas”, destacaba el analista Dante Romano, agregando que “eso implicaría que 75% del negocio tendría un tipo de cambio de $350 (oficial), y el 25% remanente iría al contado con liquidación de $770. Esto arrojaría un tipo de cambio promedio de $455 por dólar es decir 30% más que el oficial”, explicaba en aquel momento.
Según el especialista, “mientras en la versión anterior el tipo de cambio mayor para el agro se iba diluyendo a medida que pasaba el tiempo (ya que el tipo de cambio especial era fijo, y el oficial subía), en esta edición el 25% de los dólares va a estar atado a un dólar libre que oscila, pero va subiendo, y el que está fijo es el oficial, por lo que la diferencia podría ir subiendo”, lo que efectivamente sucedió en los días siguientes al análisis. Pero, el paquete anunciado fue bastante más amplio y no convenció, ni a productores, ni a empresas.
“Las medidas no cayeron bien, y el aumento del bono es imposible para muchos”, dijeron desde las entidades que recientemente habían cerrado una controvertida paritaria hasta octubre inclusive.
… que muchos se preguntan si tal lo ocurrido en 2017 se volverán a producir ahora inundaciones a partir de septiembre. Es que mientras las lluvias siguen haciéndose desear, y ya se contabilizan daños en los rindes de trigo, y eventualmente de maíz cuya época de siembra óptima en algunas regiones del norte, ya está pasando que puede impactar en los rindes) los rindes, va creciendo el temor de lluvias torrenciales ante un abrupto (y muy atrasado), cambio de ciclo.
Simultáneamente, la ocurrencia de más incendios espontáneos (por la seca) y fuertes tormentas de tierra, que se agravan hacia el oeste, acrecientan los daños y las pérdidas. Para aumentar la preocupación en el campo, las “distracciones” que causa la política, provoca algunos olvidos alarmantes, como en Corrientes donde se “venció” la Emergencia Agropecuaria a principios de julio, y a pesar de la agudización de la seca, todavía no se renueva (luego debe volver a homologarla la Nación), lo que pone a las empresas agropecuarias en una especie de limbo fiscal. Por supuesto que los temas no terminan allí.
De hecho, junto con el clima, el incremento en los costos de producción y la falta de algunos insumos, encabezan las preocupaciones en medio de la estratégica siembra de la campaña de granos gruesos que ya se disparó, y que será ¨clave” para el país y para el próximo gobierno, a partir de marzo próximo.
Por caso, el último informe de insumos de AZGroup señala que “los precios internacionales de la urea siguieron su tendencia alcista durante agosto, aunque con cierta debilidad en la última semana (...) y lo mismo ocurrió con el fosfato diamónico en los últimos dos meses, aunque con menor volatilidad que la urea”.
Respecto al mercado local, los especialistas consignan que las importaciones de urea en julio se ubican 28% por debajo de las de julio del año anterior, mientras que en agosto la plaza estuvo “fuertemente distorsionada”, entre otras cuestiones, por la devaluación.
El fosfato, aunque la diferencia respecto al año anterior son mucho menores, las alteraciones de la plaza son similares. Pero simultáneamente, el análisis se basa tanto en el “acceso” a los insumos, como a los precios relativos de los mismos, donde hay coincidencias entre los diferentes análisis.
Es que tanto AZGroup, como la publicación especializada Márgenes Agropecuarios en sus series históricas, dan cuenta de que si bien los costos están aumentando, todavía se encuentran (con este indicador), por debajo de los niveles de julio del pasado. Los principales insumos, urea, MAP, gas oil y glifosato, muestran una caída respecto a agosto del año pasado, aunque se encuentran por encima del promedio de los últimos 3 años”, señala AZGroup, y agrega que ocurre lo contrario con los granos “cuyos precios están por debajo de los del año pasado, pero también del promedio de los últimos tres años.




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