El 25 de julio alertábamos sobre el incremento de las tensiones entre los EE.UU. y Rusia a niveles no vistos desde la guerra fría. El 28, que este enfrentamiento era una verdadera "espadas de Damocles geopolítica" sobre Wall Street. El 3 de septiembre que los ciudadanos y empresas rusas estaban adquiriendo inmuebles en los EE.UU. en un nivel sin precedentes (lo que apuntalaba la suba del dólar y la consiguiente merma del rublo y la debilidad de los comodities). El 22 de octubre que las reservas rusas le permitirían al país vivir sin exportar petróleo durante casi cuatro años. El 4 de noviembre de la nueva "guerra fría" por la caída del precio del petróleo. El 19 de noviembre del fracaso de la colocación de deuda rusa. Todo ésto no es excusa para que no hayamos advertido a los lectores sobre lo que podría haber sucedido y finalmente sucedió ayer cuando el Banco Central ruso decidió incrementar su tasa de referencia del 10,5% al 17% -en rublos-. Más allá de las paparruchadas que se están diciendo (máximos, mínimos y la decisión rusa a la una de la mañana hora de Moscú no coinciden), lo cierto es que es aventurado hacer algún diagnóstico más que decir que la medida disparó un incremento de la volatilidad de todos los activos financieros como hace meses no veíamos, aunque esto no se reflejara en todos los precios de cierre. Primero el Dow que había arrancado retrocediendo el 0,58%, para las once y media ganaba el 1,44%, acercándose al terreno neutral dos horas más tarde para desplomarse en la última media hora -cierra media hora más tarde que los otros activos- cediendo el 0,65% a 17.068,87 puntos. Luego la tasa de los treasuries (10 años) que arrancó cayendo al mínimo desde mayo del año pasado (en algún instante se dice que perforó hacia abajo el nivel de 2%), alcanzando un máximo del 2,1% a las once y media, estabilizándose media hora más tarde en torno al 2,07% y hasta el cierre (baja de 4 puntos básicos). En tercer lugar el precio del petróleo, que arrancó en u$s 53,6 por barril, se estabilizó en torno a los u$s 56 a la una de la tarde, y cerró en u$s 55,98 por barril, una mejora del 0,13%. Veremos si hoy la Fed toma nota.
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