El Primer Comando de la Capital (PCC) cuenta con más de 11.000 miembros.
Con eje en San Pablo, domina los presidios de varios estados brasileños, desde donde controla el tráfico de drogas y armas. Tiene ramificaciones en Paraguay y Bolivia.
Surgido en la década del 90, cuenta con una base de apoyo en las favelas de San Pablo y desde allí lanzó decenas de acciones relámpago en 2006, causando pánico generalizado y paralizando la mayor ciudad del país con un saldo de cientos de muertes. La ola terrorista incluyó ataques incendiarios y a tiros a medios de transporte público (foto).
Su máximo líder es el misterioso Marco Willians Herbas Camacho, alias Marcola, con quien las autoridades paulistas tuvieron que reunirse en 2006 para que, desde una prisión de máxima seguridad, ordenara a sus hombres poner fin a los ataques.
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