- ámbito
- Edición Impresa
Un revés para Moyano y varias intrigas
Carlos Fayt, Eugenio Zaffaroni, Elena Highton de Nolasco y Juan Carlos Maqueda revirtieron la decisión de la Cámara Nacional en lo Laboral, fuero que, desde hace años ha tenido buena sintonía con Moyano.
Terminó prevaleciendo el dictamen que en su momento había firmado el procurador general Luis González Warcalde.
Para el procurador, en el caso se omitieron "reglas esenciales" y el fallo "no reúne las formalidades sustanciales para ser considerado como acto jurisdiccional válido".
Ahora los 137 empleados de la firma Gate Gourmet (que opera en el rubro del catering en vuelos comerciales) y que Moyano buscaba afiliar a su gremio permanecerán integrados al sindicato de la Alimentación.
No sólo intervino la Justicia: ayer en la Corte recordaron que en noviembre de 2011 el Ministerio de Trabajo se pronunció y lo hizo a favor del líder camionero. En ese entonces la puja había derivado en un paro que afectó durante 4 días a Aerolíneas Argentinas y que tuvo en Pablo Moyano a uno de sus protagonistas.
En primera instancia el gremio de la alimentación, logró un fallo favorable que atendió a su denuncia de ilegalidad del acuerdo ya que había sido firmado bajo presión de medidas de fuerza del Sindicato de Choferes de Camiones.
Luego, esa sentencia fue revocada por la Sala III de la Cámara del Trabajo, con el voto de los jueces Diana Regina Cañal y Néstor Rodríguez Brunengo.
El sindicato de la alimentación devolvió el golpe e interpuso un recurso extraordinario que planteó la nulidad de la sentencia de la Cámara y adujo "graves irregularidades" en la integración de la Sala III dado que, según denunció, el nombramiento como jueza de Cañal había sido promovido por el entonces abogado de Moyano, Héctor Recalde.
El fallo llegó en un momento clave en la Corte, dado que hace días fue cubierta la vacante en la Secretaría de temas de Derecho Laboral. Asumió allí Marcelo Navarro, proveniente de la vocalía de Maqueda donde firmaba como secretario letrado.
Si bien la actual Corte es más propensa a darle protagonismo a las vocalías (durante los años 90 era el método inverso), esta secretaría es un lugar estratégico especialmente para los sindicatos que viven atentos a sus fallos que en los últimos años han favorecido la libertad de afiliación.
Además solía ser el reducto de uno de los secretarios estrella que tuvo la Corte. Se trata de Rolando Gialdino y su salida ocurrida semanas atrás, supuestamente para jubilarse por sus años de aportes, generó ruidos internos en el cuarto piso de la calle Talcahuano.
Fue el secretario que durante la administración de Carlos Menem ocupaba la Secretaría de asuntos de Derecho Constitucional y chocó con Rodolfo Barra por estar en desacuerdo con los mecanismos legales que avalaron la privatización de Aerolíneas Argentinas.
Enfrentamiento que le valió quedar destinado a la Biblioteca de la Corte. Despacho en apariencia inofensivo, pero desde el cual este funcionario tendió una amplia red de contactos internacionales. Tiempo más tarde desembarcó en la Secretaría Laboral.
Seguidor de los preceptos de la doctrina social de la Iglesia, desde allí supo alentar la liberalidad al momento de la afiliación sindical, lo cual crispaba a los abogados de los principales gremios.
La llegada de Navarro dispara intrigas en los gremios de peso sobre sus ideas en ese terreno al mismo tiempo que confirman un rol clave de Maqueda en el futuro de esa oficina: a los días de la salida de Gialdino, el secretario que también atendía en esa dependencia, Francisco Vidal pasó a desempeñarse en su vocalía. Enroque que terminó de concretarse con el nombramiento de Navarro.
No se trata del único avance de Maqueda. Al frente de la Obra Social del Poder Judicial, ese organismo acaba de concretar nuevas alianzas con empresas privadas de medicina prepaga.
El nuevo funcionario a cargo de la secretaría confirma el modelo que ha elegido Lorenzetti para esos despachos: técnicos de perfil bajo en lugar de juristas de alto vuelo como era el caso de José Galmarini o Alfredo Bisordi, quien dejó el tribunal para pasar a la Casación Penal donde terminó jubilándose.
Esta composición queda en evidencia en los acuerdos que mantienen los secretarios de la Corte, donde ha ganado peso el secretario Cristian Abritta.


Dejá tu comentario