7 de octubre 2015 - 00:00

Un trascendente fallo europeo dejó en un limbo a los gigantes de internet

El austríaco Max Schrems presentó su denuncia ante los tribunales  en 2011. Dos años después, se hizo público  el espionaje masivo a los ciudadanos comunes de parte de agencias norteamericanas.
El austríaco Max Schrems presentó su denuncia ante los tribunales en 2011. Dos años después, se hizo público el espionaje masivo a los ciudadanos comunes de parte de agencias norteamericanas.
 Luxemburgo - El Tribunal de Justicia europeo invalidó ayer el acuerdo entre la UE y Estados Unidos para la transferencia de datos personales debido a las revelaciones de espionaje masivo de las agencias norteamericanas, una decisión que deja en un limbo legal a redes sociales como Facebook o Google, además de entorpecer intercambios comerciales en internet.

El caso, planteado por un usuario de Facebook, el austríaco Max Schrems, fue presentado inicialmente en Irlanda, desde donde la empresa estadounidense opera, por razones fiscales, sus actividades europeas y desde donde transfiere hacia EE.UU. los datos de todos sus usuarios de la UE. En su denuncia, Schrems pedía a las autoridades irlandesas que suspendieran la transferencia de sus datos personales hacia Estados Unidos.

El austríaco, presente durante la lectura del fallo, estimaba que las revelaciones de espionaje masivo hechas por el exconsultor de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA) Edward Snowden en 2013 evidenciaban que EE.UU. no protegía sus datos.

La transferencia de datos entre la UE y EE.UU. se rige por el acuerdo sellado en 2.000 entre Bruselas y Washington conocido como "Safe Harbour" (puerto seguro).

Este acuerdo enumera una serie de principios que consideran a Estados Unidos como "un país seguro" y a los que adhieren empresas como Facebook, Google o Apple. Esto permite a esas empresas, según el espíritu de esta legislación europea, desarrollar sus actividades en la UE respetando la Carta de Derechos Fundamentales del bloque, que protege el derecho a la vida privada.

Pero la Justicia europea consideró este acuerdo como inválido. En particular, el tribunal destaca que el acuerdo alcanza únicamente a las empresas y no a las agencias de inteligencia estadounidenses, que "no están sometidas a dicho régimen". Precisa asimismo que las empresas estadounidenses están sujetas, por razones de seguridad nacional en Estados Unidos, a permitir el acceso de éstas a los datos de sus usuarios, "de modo que las entidades estadounidenses están obligadas a dejar de aplicar, sin limitación, las reglas de protección" previstas en el acuerdo.

Esta sentencia fue pronunciada en un caso que implica a la red social internauta Facebook, pero miles de empresas están concernidas por ésta, que pone a la UE y Estados Unidos en la obligación de llenar este vacío jurídico.

"Estamos profundamente decepcionados por la decisión", reaccionó en un comunicado la secretaria de Comercio estadounidense, Penny Pritzker. "Crea una incertidumbre importante a las empresas y consumidores, tanto estadounidenses como europeos, y pone en peligro la economía digital transatlántica, que está en pleno auge", afirmó.

Según el lobby europeo del sector, DigitalEurope, el acuerdo lo utilizan unas 4.500 empresas de la economía digital para transferir diferentes tipos de informaciones comerciales de los usuarios de internet.

En palabras del portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, Washington está "preocupado por las consecuencias económicas de la sentencia". Además adelantó que solicitó al Departamento de Comercio que prepare una nueva propuesta de acuerdo que actualice los principios de Safe Harbor para acomodar las preocupaciones europeas.

De acuerdo con el diario El País de España, "las principales multinacionales afectadas habían preparado con antelación varios acuerdos con la UE que le permitieran seguir operando en el continente sin que el dictamen afecte a su funcionamiento". "Aun así, todas ellas estarán sometidas ahora a nuevos mecanismos de vigilancia", sostuvo.

"Esperamos que la suspensión de Safe Harbor afecte de manera negativa a la economía europea y perjudique especialmente a las pequeñas y medianas empresas, así como a sus usuarios", declaró a The Wall Street Journal Christian Borggreen, director de la Asociación Industrial de Comunicaciones e Informática, que representa a gigantes como Amazon, Google, Facebook o Microsoft.

Las revelaciones de Snowden, reclamado por Estados Unidos y que vive en Moscú, mostraron que el programa PRISM de la NSA de Estados Unidos utilizó a los gigantes de internet estadounidenses, como Apple, Google o Facebook, para recopilar datos de sus usuarios. En su fallo, el tribunal estimó que ninguna legislación europea impide a las autoridades nacionales controlar "las transferencias de datos personales a terceros países". Estimó, por lo tanto, que la autoridad irlandesa de control "está obligada a examinar el reclamo de Schrems con toda la diligencia exigible" y deberá decidir si "debe suspenderse la trasferencia de datos de los usuarios europeos de Facebook a Estados Unidos".

Agencias EFE, AFP, Reuters,


ANSA y DPA, y Ámbito Financiero