- ámbito
- Edición Impresa
Un video, clave para resolver caso de abuso
Maximiliano Facundo Quirós tiene 38 años, es estudiante universitario y ahora está preso acusado de ser "el violador de Chacarita".
La jueza María Rita Acosta lo procesó con prisión preventiva por "abuso sexual con acceso carnal, agravado por su comisión con armas".
¿Cuántos casos se esclarecerían si la Justicia se sacara los prejuicios que tiene sobre la prensa y difundiera abiertamente los videos o fotografías que tiene de un sospechoso?
En 2014 pasó con el crimen de Nicole Sessarego Borquez, la estudiante chilena asesinada a puñaladas en Caballito. El juez difundió los videos del asesino siguiendo a la víctima, su hermana lo reconoció en la tele y el padre de Lucas Azcona llamó a la Policía para entregarlo.
Ahora fue el turno de Quirós, quien fue delatado por tres personas de su círculo más íntimo: su hermano, una exnovia y un compañero de facultad. Los tres vieron los videos y no dudaron. Pelo muy corto, casi rapado, barba de algunos días, vestido con un jean claro, una remera azul oscura y una camisa a cuadros que llevaba atada a la cintura.
A las 22.39 se lo ve girar en dos oportunidades para observar la frenada del colectivo de la línea 71 de donde se bajó la víctima. A las 22.49, las mismas dos cámaras que lo toman de frente y de espalda lo grabaron huyendo a paso apurado y atándose otra vez la camisa a cuadros a la cintura.
La chica, de 24 años, luego contaría que "esos diez minutos fueron eternos" y que el hombre del video abusó de ella "de la peor manera". Fue a 300 metros de donde había bajado, en el garaje de una casa de la calle Heredia y con un cuchillo en el abdomen.
El hermano de Quirós fue el primero en declarar. Además de reconocerlo por sus facciones y por la ropa, aportó un dato distintivo: tanto él como su hermano tienen el mismo "tic" que es hacer dos veces la misma acción. En el video, el violador gira dos veces consecutivas su cabeza para mirar hacia atrás. Después fue un compañero de facultad quien declaró que el ahora procesado era el del video y aportó un dato: cuando se difundieron las imágenes en la tele, Quirós faltó a clases durante un mes. La tercera testigo que lo reconoció en las imágenes fue una exnovia.
La causa tuvo como curiosidad que la propia víctima, en la rueda de presos realizada en Tribunales no reconoció a nadie, lo que motivó que la Justicia libere al imputado. Más tarde, la chica se arrepintió, tomó coraje y contó en el juzgado que estaba segura de que el sospechoso que llevaba el número 2 en la fila -Quirós- había sido su violador y que en su momento no lo dijo por miedo.
Otros dos elementos lo comprometen. En el allanamiento en su casa de la calle Donado al 1200 -a ocho cuadras del lugar de la violación-, se secuestró un jean con la bragueta rota y una camisa leñadora similar a la que el violador llevaba atada a la cintura en el video.


Dejá tu comentario