20 de junio 2016 - 00:00

Una abogada antisistema, la nueva alcaldesa de Roma

El triunfo de Virginia Raggi en las elecciones municipales de Roma representa un revés para el primer ministro Matteo Renzi, quien se juega su cargo con un referendo constitucional en octubre.
El triunfo de Virginia Raggi en las elecciones municipales de Roma representa un revés para el primer ministro Matteo Renzi, quien se juega su cargo con un referendo constitucional en octubre.
Roma - Virginia Raggi, candidata del antisistema Movimiento Cinco Estrellas (M5S), se convirtió anoche en la primera mujer en gobernar la ciudad de Roma, de acuerdo con los resultados oficiales parciales, lo que supone un duro revés para el primer ministro italiano Matteo Renzi.

Con el triunfo de Raggi, una abogada de 37 años, el M5S arrebata la capital italiana al centroizquierda, que la administró los últimos 20 años, a excepción de un mandato con Gianni Alemmano, al imponerse con alrededor del 67% de los votos, de acuerdo con los resultados con el 80% de los colegios electorales escrutados, muy por encima del candidato del Partido Demócrata (PD), Roberto Giachetti.

Giachetti admitió inmediatamente su derrota y afirmó que había sido un "desafío difícil" y animó a su partido a comenzar desde la oposición. El resultado en Roma es un duro golpe para el PD del primer ministro italiano, Renzi, aunque después de la primera vuelta ya se había hecho a la idea de que la capital caería.

Raggi representa al partido antisistema Movimiento 5 Estrellas fundado por el humorista Beppe Grillo en 2009. En la primera vuelta había obtenido el 35% de votos.

La jornada se perfilaba como complicada para Renzi ya que su partido también fue superado por el M5S en Turín y en Milán se disputaba cada voto con el aspirante de centroderecha Stefano Parisi.

En Turín, Chiara Appendino superó al actual alcalde y miembro histórico del PD, Piero Fassino, 54% a 45%. La aspirante del M5S recuperó casi 10 puntos porcentuales de desventaja respecto del primer turno.

En Bolonia, un feudo histórico de la izquierda, el partido del Gobierno se sostiene, pero en Nápoles la formación ni siquiera pasó a la segunda vuelta, donde el alcalde saliente Luigi De Magistris, un atípico político de izquierda, enemigo de Renzi, volvió a ser el más votado.

Los colegios electorales abrieron a las 7 de la mañana y cerraron a las 23 en 126 municipios.

En estas elecciones, a las que estaban convocados cerca de 9 millones de electores, la participación superó apenas el 50%, según los datos provisionales del Ministerio del Interior.

"Hoy es algo muy especial, tenemos la suerte de tener alguien nuevo que podría cambiar las cosas. Todos los otros fracasaron, espero que ellos sí lo logren", dijo Aldo, un jubilado de 72 años que votó al M5S en Roma.

Desde hace semanas, Renzi intenta minimizar el impacto de los posibles malos resultados de su partido en las municipales y asegura que su único objetivo es el referendo de octubre sobre la reforma constitucional. El primer ministro ya anunció que en caso de perderlo dimitirá.

Estos resultados confirmarían el avance del M5S, un movimiento que en 2013 se convirtió en segundo partido de Italia con el 25% de los votos en las legislativas, con un discurso de denuncia sistemática de la corrupción política.

La denuncia de la corrupción fue el 'leitmotiv' de Raggi, quien, sin embargo, no dio muchos detalles de su programa para reducir la enorme deuda de la ciudad (12.000 millones de euros) ni sobre su futuro equipo.

Esta última cuestión es clave porque el M5S no tiene políticos experimentados, algo que se notó en su gestión de las ciudades que ya gobierna, como Parma o Livorno.

En los últimos días, la prensa la criticó porque no habría declarado algunos ingresos como consultora aunque ella lo negó. "Sólo es barro, ya no saben cómo atacar. Ya lo aclaré, todo está declarado", dijo.

Agencias AFP, EFE y DPA