26 de enero 2017 - 00:00

Una barrera de hormigón y acero

Donald Trump quiere blindar la frontera de 3.150 kilómetros entre México y Estados Unidos con un gran muro de cemento. Actualmente hay vallas metálicas y rejas a lo largo de 1.030 kilómetros.

La barrera sería de hormigón y acero y tendría hasta 15 metros de altura. La extensión podría ser de unos 1.600 kilómetros, ya que en varias zonas hay barreras naturales y otras son propiedad privada o reservas naturales.

El mandatario dijo que construirlo costaría unos 8.000 millones de dólares. El Instituto Tecnológico de Massachusetts calculó mucho más: hasta 40.000 millones de dólares, ya que se necesitarían 9,7 millones de metros cúbicos de hormigón y 2,3 millones de toneladas de acero.

Las barreras físicas empezaron a colocarse en 1994 durante el Gobierno de Bill Clinton, pero se ampliaron sobre todo después de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 y para frenar la inmigración ilegal.

La frontera entre los dos países va desde la zona de San Diego y Tijuana en el oeste hasta Matamoros-Brownsville en el este.